AVISO

AVISO (12/03/23):
Debido a la gran cantidad de juicios por jurados llevados a cabo en una decena de provincias de Argentina, la AAJJ dejará de publicar crónicas individuales por cada juicio y comenzará a publicar resúmenes mensuales

viernes, 29 de abril de 2016

San Isidro: veredicto unánime por homicidio alevoso

Otra extraordinaria jornada se vivió ayer en los tribunales de San Isidro, tras casi ¡siete horas de deliberación! (desde las 19 hasta las 2 de la madrugada del día siguiente), el jurado rindió un veredicto unánime y condenó por homicidio agravado por alevosía a una persona acusada de quitarle la vida a un compañero de trabajo asestándole múltiples golpes en la nuca con una llave francesa de 8 Kg.

El acusado, tras cometer el crimen, huyó en el auto de la víctima, por lo que el fiscal Gonzalo Acosta también lo acusó por robo; sin embargo, el jurado comprendió una discusión tan fina como la diferencia sutil entre las figuras jurídicas del robo y el hurto y condenaron por la más leve; el propio fiscal se vio sorprendido por la agudeza del jurado para advertir esa diferencia, y reflexionó que al tomar esa decisión el jurado había hecho lo correcto.

De tal modo, nuevamente el jurado sorprendió gratamente a los operadores judiciales. 

Además, sigue comprobándose que la exigencia de unanimidad hace que las deliberaciones sean más prolongadas, y ese es un componente fundamental de una decisión más estable y racional. Una vez más se comprueba que la afirmación de que los jurados no pueden alcanzar la unanimidad es un mito.


La palabra de los protagonistas

Consultado por la AAJJ, el fiscal Acosta aclaró que "la clave fue llevar un caso bien preparado, con prueba sólida, para convencer al jurado más allá de toda duda razonable sobre la culpabilidad del acusado. Frente a eso, el jurado llegó naturalmente a la unanimidad exigida por la ley".

"Quedé francamente sorprendido. El jurado demostró responsabilidad, compromiso, buen criterio y agudeza de análisis; y sostengo esto no solo porque demostraron un comportamiento responsable durante las tres jornadas que insumió el juicio, escuchando con atención, sino además por tres factores fundamentales:

1. La extensión de la deliberación, ya que estuvieron deliberando desde las 19 hs. hasta las 2 de la madrugada aproximadamente; hay que pensar que se fueron a deliberar a las 19 y lejos de haberse querido ir apresuradamente se tomaron todo el tiempo necesario para arribar a una decisión seria

No está de más destacar que el delito por el que condenaron exige unanimidad, y tenían opciones de veredicto por delitos menores incluidos que no la exigen, sin embargo debatieron todo ese tiempo hasta alcanzar el consenso unánime.

2. La unanimidad alcanzada tras esa deliberación (que evidentemente fue muy ardua), y

3. El veredicto de culpabilidad por el hurto, descartando la figura del robo por la que yo había acusado, ya que analizando bien la cuestión este segundo hecho fue en efecto un hurto, no un robo, de modo que el jurado advirtió esta diferencia y no se equivocó", sostuvo.

Y concluyó: "de a poco vamos acostumbrándonos a trabajar con este sistema, para todos novedoso, pero es evidente que cuando se trabaja bien en general se obtienen los resultados pretendidos; el sistema realmente me entusiasma, y todo el esfuerzo y dedicación se justifican al advertir la responsabilidad y el buen criterio del jurado, al advertir que el jurado aprueba nuestro desempeño".

La jueza María Elena Marquez, quien supo llevar a cabo el juicio correctamente, instruyendo al jurado conforme a las opciones legales pertinentes, coincidió en las mismas apreciaciones.