Mostrando entradas con la etiqueta Fernando Guzzo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fernando Guzzo. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de febrero de 2026

MENDOZA: Un femicidio sin cadáver terminó con veredicto de culpabilidad

Carlos Vilchez, culpable

Un jurado de Mendoza declaró este viernes por la tarde culpable a Carlos Miguel Díaz Vilchez (66) por el delito de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género en perjuicio de su pareja, Ivana Romina Molina Narváez. En consecuencia, fue condenado a prisión perpetua.

La resolución llegó luego de una semana de debate en la que las partes expusieron ante el jurado dos hipótesis contrapuestas en una causa atravesada por una particularidad central: los restos de la mujer nunca fueron hallados. Nunca apareció el cadáver.

Durante los alegatos de apertura, el Ministerio Público Fiscal —representado por los fiscales Fernando Guzzo y Claudia Ríos— había sostenido que se trató de “un crimen macabro”. Según la acusación, Díaz Vilchez asesinó a Ivana a fines de marzo o comienzos de abril de 2023 en la vivienda que compartían en Ciudad y luego hizo desaparecer el cuerpo. El abogado querellante Cristian Vaira Leyton ratificó esta línea argumental.




Para la fiscalía, la mujer fue víctima de violencia de género en el marco de una relación signada por celos y episodios previos de maltrato físico, psicológico y económico. Como parte de su teoría del caso, los investigadores señalaron que la última actividad del celular de Ivana se registró la noche del 31 de marzo de 2023 y que, desde entonces, no volvió a presentarse en sus lugares de trabajo ni a visitar a sus hijos.

Además, atribuyeron al acusado maniobras de ocultamiento posteriores al hecho: la rotura del piso de la vivienda, el pedido de herramientas y el retiro de escombros. También incorporaron como prueba científica rastros de sangre hallados en la casa, cuyos análisis genéticos fueron atribuidos a la víctima.


Jueza Carolina Colucci

La defensa, encabezada por Ariel Benavidez y Marcelo López, centró su estrategia en cuestionar la existencia misma del hecho. Sostuvo que no había prueba directa de la muerte y que, al no haberse encontrado el cuerpo, no podía darse por acreditado el fallecimiento de la mujer. Incluso planteó la posibilidad de que estuviera con vida en Chile.

Finalmente, el jurado consideró de manera unánime que los indicios presentados por la acusación resultaron suficientes para tener por acreditada la muerte de Ivana Molina y la responsabilidad penal de Díaz Vilchez, a quien declaró culpable de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, delito que prevé como única pena la prisión perpetua.

Leer noticias aquí:

- El Sol (27/02/26) - "Un femicidio sin cuerpo, pero con condena: perpetua para el asesino de Ivana Molina" (acá)

- El Sol (04/02/26) - "Un femicidio sin cuerpo: la historia que llega a juicio por jurado entre dos hipótesis opuestas" (acá)



sábado, 30 de julio de 2022

MENDOZA: Doble crimen narco en la Triple Frontera terminó con veredicto de culpable

Los acusados Samuel Dalmau, Diego "Muqueño" Silva, Emanuel y Leticia Carrizo
(Foto gentileza "Sitio Andino")

El día de ayer, un jurado popular declaró culpables a tres miembros de una familia narco por dos asesinatos cometidos en la triple frontera, en la provincia de Mendoza. 

Leticia Carrizo, su pareja "Muqueño" Silva y su hermano Emanuel Carrizo fueron condenados a prisión perpetua, como instigadores y coautores, mientras que Samuel Dalmau conocido como "Samu", fue considerado partícipe. 

Los crímenes ocurrieron en noviembre de 2019 y enero de 2020, en la zona comprendida entre Godoy Cruz, Maipú y Luján, conocida como "la triple frontera", donde existía una disputa de territorio de venta de drogas. Una de las víctimas era un conocido narco Carlos Matías Guajardo, el principal sospechoso, su conocido rival: "Muqueño" Silva.

Antecedente: Entre abril y mayo de 2019 ya se habían registrado numerosos enfrentamientos armados casi a diario, vinculados con la disputa de territorio de venta de drogas, según fuentes policiales, eran tres los cabecillas de las bandas que competían por el poder: "Samu", "Lulo" y "Mati Guajardo". La escalada de violencia era tal, que a pocos metros se colocó un puesto fijo de infantería. 


LOS HECHOS

Enfrentamientos de narcobandas y disparos con mala puntería

Asesinato en Godoy Cruz -crimen de Julián Dominguez-

Julián Domínguez -víctima-
(Foto Gentileza Diario "El Sol")

Según la teoría del caso de la fiscalía, Leticia Carrizo mantuvo una discusión con Matías Olivera, apodado "Hueso" a quien amenazó de muerte. Tras esa pelea, fue hasta el hospital donde estaba internado su pareja, "Muqueño" Silva, y planificaron el crimen.

Allí, juntos se  comunicaron con Emanuel Carrizo, hermano de Leticia, y éste fue quien contactó a los sicarios. En esa oportunidad, Leticia le dijo: "Hay que hacer algo con este tonto, gil", "en mi casa tengo los juguetes, conseguí los guachines y yo pongo la moneda". Además, le indicó donde estaba "Hueso" y que llevaba puesto, para que lo puedan identificar.

Luego de varios cruces de mensajes por Whatsapp, cuatro horas después, "Tincho" Jofré -quien fue condenado anteriormente ya que aceptó un juicio abreviado-, y otro sujeto no identificado, fueron en motocicleta hasta la manzana I del barrio La Gloria y empezaron a disparar contra "Hueso", quien estaba en la puerta de una rotisería. Sin embargo, tuvieron mala puntería y terminaron matando por error a Julián Domínguez, un joven de 21 años que nada tenía que ver el enfrentamiento, y caminaba junto a unos amigos por la zona. 

Asesinato en Maipú -crimen de Matías Guajardo-


Matías Guajardo -víctima- 
(Foto Gentileza Diario "El Sol")

Según pudo reconstruir la acusación, el 19 de enero de 2020, "Muqueño" Silva, Samuel Dalmau Sosa y otros dos sujetos no identificados se dirigieron en un auto gris hasta la casa de Matías Guajardo, disfrazados de policías, tocaron la puerta del domicilio y al ser atendidos por la madre de Guajardo, le pidieron que lo fuera a buscar de parte del Muqueño. Matías Guajardo salió de su vivienda, porque conocía a "Muqueño", pero apenas puso un pie en la vereda, fue acribillado de 7 disparos. Guajardo fue trasladado hasta el hospital por algunos conocidos, pero ya había ingresado sin vida a la guardia. 

EL JUICIO

La clave en este juicio, fueron las escuchas telefónicas y las conversaciones por whatsapp entre Carla Leticia Silva y su pareja Muqueño Silva, con su hermano, Emanuel Carrizo. 

La justicia federal estaba siguiendo las pistas de la venta de drogas, y en el medio, aparecieron las conversaciones donde se planificaba la muerte de Guajardo y Olivera (también conocidos como narcotraficantes). 

La fiscalía ofreció como prueba, estas escuchas, y la defensa se opuso al ingreso de esta evidencia, argumentando que estaban relacionados con otro caso. La fiscalía insistió que ésta era una pieza fundamental para esclarecer los crímenes y que se trataba de una prueba independiente. 

El juez hizo lugar al pedido de la acusación, declaró que las escuchas eran admisibles porque habían sido válidamente obtenidas. 

La etapa preparatoria al juicio -fundamental en todo proceso-, duró en total 13 meses, y se celebraron 18 audiencias solamente para ofrecer y depurar las pruebas. 

El juicio comenzó el día martes con la selección de los 12 integrantes del jurado popular y los alegatos iniciales de los fiscales de Homicidios Fernando Guzzo y Carlos Torres, además de las versiones defensivas de los acusados: Carla Letcia Carrizo, su pareja Diego Muqueño Silva, su hermano Emanuel Carrizo y Samuel Dalmau Sosa.

¿Quién lo mandó a matar? 

Las declaraciones testimoniales finalizaron el día viernes, para dar paso a los alegatos de clausura. El fiscal Fernando Guzzo, a cargo de la acusación. reconstruyó la secuencia de ambos crímenes: Recordó las frases utilizadas por la propia acusada "Leti" a su hermano Emanuel Carrizo, indicándole como estaba vestido "Hueso" (Matías Olivera): "Tiene puesta la camiseta de Argentina, como siempre, porque no se la saca ni para dormir", para que el mismo sea ubicado por los sicarios. 


Fiscal Fernando Guzzo, a cargo de la acusación

Destacó que el 10 de noviembre de 2019, todo finalizó con la muerte de otra persona, Julián Dominguez, pero que el plan inicial, ideado y orquestado por Carla Leticia Carrizo, y su pareja "Muqueño" Silva, era mandar a matar a "Hueso" Olivera. Echó por tierra la estrategia de defensa, que pretendía justificar el crimen con el hecho de que Olivera había sido acusado por la hermana de Leti Carrizo, por violencia de género. 

Hizo hincapié en las escuchas y las comunicaciones vía whatsapp entre Leticia y su pareja Silva, y el hermano de ésta, Emanuel Carrizo, quien junto a otros dos sujetos ejectuaron el crimen. 

Señaló que la defensa preguntó en sus alegatos "Quien lo mató?,  pero que lo importante era responder a la pregunta "Quien lo mandó a matar y por qué". Finalmente especificó cual fue el rol de cada uno de los acusados en los hechos y las pruebas que escucharon durante todo el juicio, que sostenían su acusación. 


Gráfico con el que el fiscal Fernando Guzzo explicó la secuencia de los hechos al jurado

durante sus alegatos finales.

Finalizados los alegatos de las partes, el juez instruyó al jurado por los delitos acusados Homicidio agravado por precio o promesa remuneratoria, y las distintas participaciones en la comisión del delito: el rol de instigador/a, partícipe primario y secundario, y autor/coautor, como así también todos los delitos menores incluidos. 

VEREDICTO

El jurado comenzó a deliberar cerca de las dos de la tarde, y finalizó su deliberación luego de seis horas. Con notable compromiso y seriedad, supieron distinguir y considerar los roles de cada uno de los acusados en los delitos acusados. 

La vocera del jurado, una vez reanudada la audiencia, leyó en voz alta el veredicto: Para el hecho N°1, consideraron culpables a Carla Leticia Carrizo y Diego Javier "Muqueño" Silva, como instigadores y a Pablo Emannuel Carrizo Arce como coautor del delito de Homicidio agravado por precio o promesa remuneratoria por la muerte de Julián Domínguez.

En el Hecho N°2 consideraron a Diego Javier "Muqueño" Silva como coautor y a Samual Dalmau Sosa como partícipe secundario del delito de Homicidio agravado por precio o promesa  emuneratoria por la muerte de Matías Guajardo.

En las próximas semanas se deberá fijar fecha para la realización de la audiencia de cesura, donde se determinará el monto de la pena que le corresponde cumplir a cada uno de ellos. 


Lectura del Veredicto: Ver aquí

Alegatos de Clausura: Ver aquí


Repercusión en los medios

 Diario "Mendoza on line" "Una familia fue condenada por dos crímenes con tintes mafiosos" Ver aquí

Diario El Sol "Quien es el señalado narco asesinado en la triple frontera" Ver aquí

Diario El Sol "Crimen de la triple frontera: señalan al "Muqueño" como autor de los disparos" Ver aquí

Diario El Sol: "Dos asesinatos, cuatro imputados y un juicio por jurado con hipótesis de trasfondo narco" Ver aquí

Diario Sitio Andino "Juicio por jurado: Juzgan a una familia por dos homicidios" Ver aquí

Diario Uno: "El juicio por jurado que busca esclarecer el crimen en Godoy Cruz que cometieron unos sicarios erráticos" Ver aquí


jueves, 16 de junio de 2022

MENDOZA: Prisión perpetua por el brutal asesinato de Gisela Villafañe; el jurado popular encontró culpable de femicidio a Navia

Gisella Villafañe, 25 años

Un jurado popular resolvió que el único sospechoso por el crimen de Gisela Villafañe, ocurrido el 8 de mayo de 2019 en Mendoza, es culpable. Humberto Navia llegó a juicio imputado por femicidio, por lo que el juez le dictó prisión perpetua. La defensa había apuntado a un crimen por venganza e insistió en la inocencia del hombre.

La joven de 25 años fue hallada sin vida en mayo de 2019 con el cráneo destrozado. Le arrancaron el rostro, los ojos y la boca. Finalmente, este jueves un jurado popular declaró culpable a Humberto Navia


Humbertito Navia, 22 años

Testigos, conversaciones telefónicas y amenazas fueron claves para que el fiscal de Homicidios, Gustavo Pirrello, elevara la causa a juicio. Según la instrucción, el joven la habría matado porque sostenía que Gisela le robaba dinero a su padre.

Por su parte, por cómo fue hallado el cuerpo -el asesino le quitó los ojos, la boca y le arrancó el rostro- para la defensora oficial Ximena Morales se trató de una venganza y apuntó a otras personas como las responsables del crimen. Esto debido a que la mujer iba a declarar en el juicio por el crimen de su expareja, Diego Quispe. Navia durante el debate sostuvo su inocencia y pidió que buscaran al verdadero culpable.

EL HECHO

La Policía Científica en el lugar

El cuerpo sin vida de Gisela fue encontrado el 8 de mayo de 2019, cerca de las 10, cuando una mujer sacó a pasear a sus perros por las calles del barrio Sueños Cumplidos, de Rodeo de la Cruz. De pronto, los animales se fueron hasta un descampado guiados por su olfato. La mujer corrió tras ellos y, al llegar donde estaban sus canes, vio el cadáver desmembrado por perros callejeros.

A partir de ese momento se montó una extensa investigación que tomó como primer culpable a la pareja de Villafañe, quien le llevaba 30 años de diferencia y que quedó detenido en el penal provincial imputado por femicidio. Era el papá de Humberto Navia. Pero cinco meses después quedó sobreseído de la causa a medida que fueron apareciendo nuevos sospechosos.

Todas las pruebas reunidas por el fiscal Pirrello apuntaron que el autor había sido el hijo del primer sospechoso. Y finalmente este jueves se supo que el menor de los Navia le arrebató la vida a Gisela tras causarle “una fractura importante en el cráneo en la zona témporo-occipital y parietal derecho”, como rezaba el informe de la necropsia. Fue un caso que conmocionó a la comunidad boliviana de agricultores en Mendoza.


Juez Diego Lusverti


EL JUICIO

El juicio se desarrolló en el Polo Judicial bajo la modalidad de juicio por jurados, durante cuatro días. El acusado es hijo de Guillermo Navia (57), quien era la pareja de Gisela y a quien la fiscalía apuntó primero como sospechoso debido a que los familiares de la joven testificaron que ejercía violencia de género sobre ella. 

El fiscal Fernando Guzzo y la defensora oficial Ximena Morales, de destacada labor, le agregaron tensión al debate. Sus teorías del caso eran completamente encontradas en cuanto a los motivos de tan salvaje crimen. Para la fiscalía era un femicidio cometido con saña y despecho. Humbertito odiaba a Gisella, ya que desaprobaba la relación que su progenitor mantenía con ella. La acusaba de sacarle plata y ese dinero debía estar destinado a su madre. Pero, para la defensa, se trató de una “cama” contra un perejil, como era Navia hijo, para eliminar a una testigo en otro juicio.

El fiscal Guzzo logró probar ante el jurado que Navia y Gisela ingresaron al descampado ubicado en la calle Bonfanti al 6000 en Rodeo de la Cruz. Allí la mató con un bloque de piedra, tal como los vio el único testigo que declaró en el juicio. En su declaración argumentó que vivía en la zona y salió varias veces a la calle en la madrugada del crimen, por lo que vio a la víctima y al victimario junto a Andrés Sosa, el otro sospechoso que quedó desvinculado de la causa con el correr de la investigación.

Sin embargo, para el fiscal fueron las escuchas telefónicas que realizaron a los propios familiares de Navia las que confirmaron la autoría del imputado.


Dos formidables litigantes. Fernando Guzzo (fiscal)
y Ximena Morales (defensora oficial)

Pero, por otro lado, la abogada de la defensa, Ximena Morales, alegó que no se trató de un asesinato por razón del género y que la fiscalía no trabajó toda la prueba que presentaba el caso, así como también denunció que la investigación fue desviada. Además, sostuvo que los tres testigos más importantes tenían “intereses” para culpar a Humberto Navia, dejando expuesto así que a su cliente los estaban usando de “perejil”.

La defensora agregó que la fiscalía no tuvo en cuenta que Gisela iba a declarar en el homicidio de quien era su pareja, Diego Quispe, y que había declarado contra Eduardo Sosa Mesa, (hermano de Andrés Sosa) quien luego fue condenado por ese asesinato.

Entonces reveló que “a Gisela le sacaron la cara, le sacaron los ojos y la boca. El mensaje de este crimen es por lo que vio y dijo. No por su condición de mujer. Y Humberto no mató a Gisela”, haciendo referencia a una venganza.

No obstante, los doce jurados se inclinaron por la teoría del caso de la fiscalía y halló culpable, tras una deliberación de siete horas, a Humberto Navia por el delito de homicidio agravado por mediar violencia de género, es decir, por femicidio. Descartaron así el homicidio simple y la absolución por duda razonable, como había reclamado la defensa.

Leer noticias aquí:

- El Sol (16/6/22): "Perpetua para el único acusado del femicidio de Gisela Villafañe" (ver)

- Los Andes (16/6/22): "Brutal femicidio en Guaymallén: condenaron a perpetua al asesino de Gisela Villafañe" (ver)



viernes, 17 de septiembre de 2021

GATILLO FÁCIL EN MENDOZA: Un jurado popular condenó a perpetua al policía que asesinó a un joven por la espalda

José Alexis Méndez Castro, culpable


Por primera vez desde que se implementaron en la provincia, un jurado popular de Mendoza halló culpable a un policía por dos casos de gatillo fácil. Es un veredicto histórico para todo el país, al igual que lo fue el juicio de George Floyd para los Estados Unidos y el mundo entero. Mendoza sigue asombrando al país con su sistema de jurados.

El veredicto del jurado es un hito que marcará un antes y un después en los casos de violencia institucional de la Argentina, por múltiples razones. La más importante de todas: el profesionalismo y el rigor con que la acusación pública y privada investigaron, prepararon el caso y ejecutaron las pruebas en el juicio. 

La actuación de los fiscales Fernando Guzzo y Andrea Lazo y de los querellantes Lecour y Dantiaq, de la organización de derechos humanos XUMEK, fue descollante. Estelar. El resultado quedó a la vista. 

Luego del veredicto, se hizo la cesura de la pena y el efectivo José Alexis Méndez Castro fue condenado a prisión perpetua por el juez Mateo Bermejo, de sobria e impecable conducción en todo el debate.


VER EL HISTÓRICO VEREDICTO


El jurado declaró culpable al policía de manera unánime por haber acribillado durante una persecución y con el arma reglamentaria a Ricardo Bazán, un joven empleado municipal de 29 años. Le tiró seis veces y le metió dos plomos por la espalda. Luego le plantó un arma tumbera para simular un enfrentamiento. Pero el jurado también lo condenó por haber herido en una pierna de un tiro a un militar nueve meses antes, tras una simple discusión de tránsito cuando estaba de civil


Ricardo Bazán, un laburante de 29 años asesinado

HECHO 1

"DE PURO GUAPO Y VESTIDO DE POLICÍA..."

Mayo de 2019. Ricardo Bazán, trabajador municipal, estaba comiendo un asado con su pareja, embarazada de su primer hijo. Como en cualquier asado, Bazán olvidó hacer algunas compras y le pidió a un vecino que lo alcanzara hasta el supermercado. Éste accedió y salieron de su casa ubicada en el barrio Nueva Esperanza, cuando de camino al supermercado se encontraron con un imprevisto: un patrullero de la Comisaría n° 59 los detuvo arbitrariamente para un control vehicular. 

Tres efectivos de la policía provincial -entre ellos Méndez Castro- procedieron a identificar a los ocupantes del vehículo, y sin razón o autorización judicial, procedieron con una requisa.


La camioneta donde viajaba la víctima.
Y la prueba de que fue palpada sobre el capot.


Méndez Castro, de puro guapo y patotero (según lo alegaron los fiscales) se paseó amenazante durante la requisa con su pistola 9 mm, de manera innecesaria e intimidatoria. Se la tenía jurada a Bazán de antes.  

El diario El Sol lo dijo clarito: "Los otros dos miembros de la fuerza, fueron a declarar al juicio y confirmaron que no les encontraron ningún tipo de armas. Méndez Castro, quien conocía a Bazán de la zona, ya le había dicho un tiempo antes que lo iba a matar. Bazán se aterró y salió corriendo para intentar no pasar la noche en un calabozo".

El policía salió en su persecución. Lo hizo durante 200 metros. Y disparó seis veces en tres tramos diferentes. Dos plomos calibre 9 milímetros del arma reglamentaria de Méndez Castro dieron en el cuerpo de Bazán, y uno le perforó el corazón. Agonizó casi 5 minutos y llegó sin vida a un centro de salud de la zona.


La tumbera que Méndez plantó.
Nadie del jurado compró esta burda maniobra.


Como si fuera poco, lo dejó "tirado como un perro" (alegato del fiscal Guzzo) y no informó de este hecho a sus superiores ni a sus compañeros. No dijo que usó su arma reglamentaria. Ni siquiera llamó a una ambulancia, sino que se retiró del lugar como si nada hubiera sucedido. Pero la historia no iba a terminar así.

Un vecino que encontró a la víctima tendida en la calle se encargó de llevarlo hasta un centro de salud, donde finalmente Bazán perdió la vida. 

Gracias al vecino que intentó auxiliar a Bazán, la policía supo que había un muerto por disparos de arma de fuego. Ante esto, el propio Méndez Castro, en un intento desesperado de lograr su impunidad, volvió al lugar de los hechos y plantó un arma tumbera con el objetivo de alegar legítima defensa ante un enfrentamiento inexistente..

Pero no contó con que sus dos compañeros policías del procedimiento no iban a mentir por él, ni a cohonestar esa maniobra delictiva. Los dos oficiales fueron testigos claves durante el debate para reconstruir el hecho paso a paso y para demostrar la violencia con la que se manejó el ex policía. No lo encubrieron. Algo parece que está empezando a cambiar en el mundo y en la Argentina.


Policías norteamericanos solidarizándose
con George Floyd y contra la brutalidad policial

HECHO 2

"HIRIÓ A UN MILITAR PORQUE SÍ"

Nueve meses y un día previo a este hecho, Méndez Castro había sido protagonista de otro caso de violencia institucional. Un caso que lo pinta de cuerpo entero. El 29 de julio del 2018 tuvo una discusión de tránsito absurda con un transeúnte, Cristian Orellana, que  resultó ser un militar del Ejército Argentino. Furioso por la discusión, Méndez le disparó con su arma reglamentaria y lo hirió en una pierna. Seguidamente, se dio a la fuga. En esa ocasión, estaba de civil y fuera de servicio; cuando asesinó a Bazán, lo hizo uniformado y en servicio. Por las lesiones de ese disparo, a Orellana se le truncó su carrera militar. El jurado no podía creer lo que escuchaba.

Por ese hecho, además de la causa penal (por la que el jurado lo condenó), Méndez Castro fue sumariado y la IGS recomendó su cesantía y que lo expulsaran de la fuerza. Justo antes de hacerse efectiva, mató a Bazán.


Lucas Lecour, de XUMEK, le habla al jurado.
Su alegato de cierre fue memorable.


EL JUICIO

"De puro guapo y patotero", fueron las palabras con las que inició su imponente e histórico alegato de apertura el fiscal Fernando Guzzo. "Mendez Castro es uno de los que desprestigia a la policía porque no acata la ley, no tiene límites y se siente omnipotente vestido con un uniforme de policía, y eso lo hizo en dos oportunidades", remarcó Guzzo en su demoledora apertura.

Pero, más que las palabras, fueron la contundencia de las pruebas que llevaron al juicio los fiscales Guzzo y Andrea Lazo lo que inclinó la balanza (Para verlo, ingresar aquí: Impactante alegato de apertura del Fiscal Guzzo). 

La querella de XUMEK, representada por Juan Dantiacq y Lucas Lecour, no le fue en zaga. La preparación de su caso fue impecable y digna de destacar. Estuvieron muy eficaces en el voir dire para seleccionar al jurado. No hubo nada librado al azar. "Acá no está en juicio la Policía, sino un mal policía". Las mismas palabras que usaron los fiscales del caso George Floyd en Minneapolis resonaban ahora en la sala de debates en Mendoza. Un gran acierto discursivo y comunicacional.


El fiscal Guzzo, una de las estrellas del juicio.
Detrás, Mendez Castro escucha a su acusador.


La defensa estuvo a cargo de Nélida Basso y Octavio Albarracín. Nunca pidieron la inocencia, sino una condena por homicidio culposo por exceso funcional. “La bala rebotó. No fue un disparo directo. Tenía restos de pavimento”, sostuvieron ante el jurado.

Intentaron persuadir al jurado de que Méndez Castro no tenía intenciones de matar a Bazán y, por supuesto, jugaron la carta de la inseguridad: "El barrio es muy pesado", "Les tiran piedras a la policía", etc.  Respecto del hecho de abuso de armas, allí sí pidieron la inocencia porque consideraron que la investigación estaba repleta de contradicciones.

Los peritos de la Policía Científica sorprendieron por su profesionalismo y objetividad. Terminaron por hundir la tesis de la defensa. La fiscal Lazo interrogó al perito balístico y éste le dijo al jurado que "los disparos fueron a una zona segura, no fueron a la tierra. Fueron realizados a 1,20 y 1,50 metros de altura en un ángulo de 7 grados. Apuntaba a la víctima”.

LOS ALEGATOS DE CLAUSURA

Los alegatos de cierre resultaron espectaculares. Por tal motivo, los mostramos aquí en video. Algunos pasajes inolvidables.

“Como diría (Joaquín) Sabina, nos sobran los motivos”, citó la fiscal Andrea Lazo y enumeró las 60 razones probatorias que se convirtieron en hechos.

Lucas Lecour, representando a los padres de Bazán, armó un rompecabezas de seis partes -cada una con su título- para encuadrar los hechos y remató con un sentido y formidable título del caso: "Sólo en hebreo antigüo hay una palabra (Chakol) para denominar a un padre y madre que pierden un hijo. Su traducción es "abatimiento del alma".

Fernando Guzzo, metió otro pleno de esta forma: “Justamente fue la propia policía la que -como testigos- aportaron las principales pruebas para que este hecho no quedase impune”


Alegato de Clausura Fiscal Andrea Lazo


Alegato de Clausura Fiscal Fernando Guzzo


Alegato de Clausura Querellante 

Lucas Lecour de XUMEX


Alegatos de Clausura Completos



EL VEREDICTO


Tras las instrucciones brindadas por el juez técnico Mateo Bermejo, el jurado se retiró a deliberar. Tenían cinco opciones de veredicto. Homicidio agravado por la condición de policía y con arma de fuego, homicidio simple, homicidio culposo, abuso de armas y no culpable.

Las pruebas en contra de Méndez Castro eran abrumadoras, sobre todo porque sus dos compañeros no lo encubrieron en lo más mínimo. 

Pero, además, hubo un detalle crucial, que destaca la habilidad estratégica como litigantes de los acusadores: juzgaron de manera conjunta el abuso de armas -donde fue herido de gravedad un militar en servicio- con el homicidio de Bazán. Y lograron así que el jurado viera a ambos hechos como la continuidad de una conducta repetida y disvaliosa de Méndez Castro.

Cinco horas deliberó el jurado. De regreso en la sala, la presidenta del jurado elegida por sus pares leyó el histórico veredicto que le puso punto final a la impunidad: 

"Culpable del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por ser cometido por funcionario público"

"Culpable del delito de abuso de armas".


Noticias Relacionadas:

- INFOBAE (16/9/21): "Mendoza: condenaron a prisión perpetua a un policía por un caso de gatillo fácil" (ver)

- Diario El Sol (13/09/2021): "Juicio al policía que mató en La Favorita: entre el gatillo fácil y el exceso". (Ver aquí)

- Grupo La Provincia (13/09/2021): "Un policía comenzó a ser juzgado por el crimen de un joven en un presunto caso de gatillo fácil". (Ver aquí)

- Los Andes (13/09/2021): "La defensa del policía que mató a un joven en La Favorita y está acusado de gatillo fácil, asegura que fue accidental". (Ver aquí)

- El Sol (16/9/21): "Un jurado halló culpable por primera vez a un policía de gatillo fácil: perpetua" (ver)

miércoles, 15 de septiembre de 2021

MENDOZA: Impactante alegato de apertura del fiscal Guzzo en el primer caso de gatillo fácil ante jurados de la provincia

"Disparó de puro guapo y de uniforme.."




Brillante y demoledor. No caben otros adjetivos para describir lo que fue el alegato de apertura del fiscal mendocino Fernando Guzzo. Fue un mazazo tras otro que dejó al acusado (el policía Méndez Castro) casi sin poder respirar de los nervios. 

Guzzo dio una clase magistral de litigación adversarial, de lo que significa la violencia institucional y de derechos humanos en tan sólo diez minutos.

Cualquier persona que litigue ante un jurado debería ver este video.

FRASES

"Méndez Castro es uno de los que desprestigia a la policía porque no acata la ley, no tiene límites y se siente omnipotente vestido con un uniforme de policía y eso lo hizo en dos oportunidades"

"El primer hecho ocurrió cuando el acusado estaba de franco, tuvo una discusión callejera y de puro guapo, pesado y patotero con su alma reglamentaria le disparó a un militar del Ejército en una pierna".

"Después actuó igual, pero vestido de policía, en un barrio humilde, donde quiso arbitrariamente identificar a un joven sin que existiera ningún motivo de actitud sospechosa. Como esta persona no tenía documentos se largó a correr".

"Méndez lo persiguió 200 metros con su arma reglamentaria en la mano y le efectuó por la espalda seis disparos, de los cuales dos dieron en su humanidad y lo dejó tirado en la calle como a un perro. Después volvió y le plantó un arma"



Fue el comienzo del primer caso de gatillo fácil que se juzga por jurados en Mendoza. Pero también es el primer caso de violencia policial que se juzga por jurados en el mundo tras el resonante veredicto global del caso George Floyd, que terminó con la durísima condena del policía Derek Chauvin (histórico veredicto caso Floyd). ¿Habrá un cambio de época en el juzgamiento de estos casos? El jueves se espera el veredicto.



LOS HECHOS

Un efectivo de la Policía de Mendoza comenzó hoy a ser sometido a un juicio por jurados como acusado del crimen por la espalda de un joven de 29 años, asesinado de dos balazos en un presunto caso de gatillo fácil ocurrido mayo de 2019, en la capital de esta provincia.

Se trata de Alexis José Méndez (33), auxiliar de la comisaría 59 cuando ocurrió el hecho, y quien llegó al debate imputado del delito de "homicidio doblemente agravado por ser miembro de la fuerza de seguridad pública y por el uso de arma de fuego" en perjuicio de Ricardo Bazán (29).


El policía Méndez Castro

A su vez, Méndez también es juzgado por un hecho de "abuso de armas" ocurrido en julio de 2018 en el departamento de San Carlos, en donde le disparó a un militar del Ejército Argentino en la pierna tras enojarse por un discusión de tránsito.

Tras el extraordinario alegato de Guzzo, el juez Mateo Bermejo le dio la palabra a otras destacadas intervenciones de la fiscal Lazzo y de los querellantes de la prestigiosa organización de derechos humanos XUMEK, representada en el caso por los abogados Juan Dantiaq y Lucas Lecour.

El querellante Juan Dantiacq explicó que el juicio "no es contra la institución policial sino contra un mal policía que avergüenza y desprestigia" a la fuerza. 


VEA TODOS LOS ALEGATOS AQUÍ

DESDE 51:00


Leer noticias aquí:

- El Sol (15/9/21): "Juicio al policía que mató en La Favorita: entre el gatillo fácil y el exceso" (ver)