El jurado popular declaró este miércoles por unanimidad culpable a Claudio Marcelo Martínez por el delito de abuso de armas. Con respecto a Laureano Alexis Martínez no pudo llegar a un veredicto unánime respecto a su culpabilidad o no culpabilidad del delito de homicidio simple de Agustín Areguatí, aún después de dos deliberaciones.
Por este motivo, el juez técnico Eduardo Degano declaró el estancamiento del juicio para este imputado, aunque sin consultar a la fiscalía. Habrá otro juicio ante un nuevo jurado y otro juez técnico, por más que resta saber qué hará la acusación. La ley indica con claridad que, si el jurado se estanca, el juez le debe preguntar a la fiscalía si insiste con la acción penal. Porque, de lo contrario, debe absolver al acusado. Nada de eso sucedió.
El jurado se estancó respecto de uno de los acusados porque la defensa de Martínez llevó al juicio a 8 (ocho) testigos "presenciales" que -sospechosamente y como por arte de magia- aparecieron todos juntos y a la misma hora 30 días después del hecho. Su único relato, casi calcado y mecánico, apreciado en vivo y en directo por YouTube, fue "Vimos que lo mató otro tipo. Lo mató Charly Franco".
Resulta difícil comprender cómo esos "testigos" atravesaron el filtro de la IPP, la audiencia preparatoria de pruebas y llegaron al juicio sin oposición alguna.
Mediante esa maniobra desbarataron a la fiscalía, que llevó a los dos testigos presenciales -dos vecinas- que desde el mismo momento del hecho sindicaron a Martínez como el autor del puntazo mortal y a su padre como el que disparó para asustar.
Los acusados
El fiscal fue José Núñez y los defensores fueron los abogados Juan José Bukténica y Gerardo Romero.
Leer noticias aquí:
-Concordia (20/10/21): "Concordia: jurado popular declaró culpable a Claudio Martínez por delito de abuso de armas" (ver)
- Uno Entre Ríos (20/10/21): "Jurado popular se estancó y no condenó a acusado de matar" (ver)
Por primera vez desde que se implementaron en la provincia, un jurado popular de Mendoza halló culpable a un policía por dos casos de gatillo fácil. Es un veredicto histórico para todo el país, al igual que lo fue el juicio de George Floyd para los Estados Unidos y el mundo entero. Mendoza sigue asombrando al país con su sistema de jurados.
El veredicto del jurado es un hito que marcará un antes y un después en los casos de violencia institucional de la Argentina, por múltiples razones. La más importante de todas: el profesionalismo y el rigor con que la acusación pública y privada investigaron, prepararon el caso y ejecutaron las pruebas en el juicio.
La actuación de los fiscales Fernando Guzzo y Andrea Lazo y de los querellantes Lecour y Dantiaq, de la organización de derechos humanos XUMEK, fue descollante. Estelar. El resultado quedó a la vista.
Luego del veredicto, se hizo la cesura de la pena y el efectivo José Alexis Méndez Castro fue condenado a prisión perpetua por el juez Mateo Bermejo, de sobria e impecable conducción en todo el debate.
VER EL HISTÓRICO VEREDICTO
El jurado declaró culpable al policía de manera unánime por haber acribillado durante una persecución y con el arma reglamentaria a Ricardo Bazán, un joven empleado municipal de 29 años. Le tiró seis veces y le metió dos plomos por la espalda. Luego le plantó un arma tumbera para simular un enfrentamiento. Pero el jurado también lo condenó por haber herido en una pierna de un tiro a un militar nueve meses antes, tras una simple discusión de tránsito cuando estaba de civil.
Ricardo Bazán, un laburante de 29 años asesinado
HECHO 1
"DE PURO GUAPO Y VESTIDO DE POLICÍA..."
Mayo de 2019. Ricardo Bazán, trabajador municipal, estaba comiendo un asado con su pareja, embarazada de su primer hijo. Como en cualquier asado, Bazán olvidó hacer algunas compras y le pidió a un vecino que lo alcanzara hasta el supermercado. Éste accedió y salieron de su casa ubicada en el barrio Nueva Esperanza, cuando de camino al supermercado se encontraron con un imprevisto: un patrullero de la Comisaría n° 59 los detuvo arbitrariamente para un control vehicular.
Tres efectivos de la policía provincial -entre ellos Méndez Castro- procedieron a identificar a los ocupantes del vehículo, y sin razón o autorización judicial, procedieron con una requisa.
La camioneta donde viajaba la víctima. Y la prueba de que fue palpada sobre el capot.
Méndez Castro, de puro guapo y patotero (según lo alegaron los fiscales) se paseó amenazante durante la requisa con su pistola 9 mm, de manera innecesaria e intimidatoria. Se la tenía jurada a Bazán de antes.
El diario El Sol lo dijo clarito: "Los otros dos miembros de la fuerza, fueron a declarar al juicio y confirmaron que no les encontraron ningún tipo de armas. Méndez Castro, quien conocía a Bazán de la zona, ya le había dicho un tiempo antes que lo iba a matar. Bazán se aterró y salió corriendo para intentar no pasar la noche en un calabozo".
El policía salió en su persecución. Lo hizo durante 200 metros. Y disparó seis veces en tres tramos diferentes. Dos plomos calibre 9 milímetros del arma reglamentaria de Méndez Castro dieron en el cuerpo de Bazán, y uno le perforó el corazón. Agonizó casi 5 minutos y llegó sin vida a un centro de salud de la zona.
La tumbera que Méndez plantó. Nadie del jurado compró esta burda maniobra.
Como si fuera poco, lo dejó "tirado como un perro" (alegato del fiscal Guzzo) y no informó de este hecho a sus superiores ni a sus compañeros. No dijo que usó su arma reglamentaria. Ni siquiera llamó a una ambulancia, sino que se retiró del lugar como si nada hubiera sucedido. Pero la historia no iba a terminar así.
Un vecino que encontró a la víctima tendida en la calle se encargó de llevarlo hasta un centro de salud, donde finalmente Bazán perdió la vida.
Gracias al vecino que intentó auxiliar a Bazán, la policía supo que había un muerto por disparos de arma de fuego. Ante esto, el propio Méndez Castro, en un intento desesperado de lograr su impunidad, volvió al lugar de los hechos y plantó un arma tumbera con el objetivo de alegar legítima defensa ante un enfrentamiento inexistente..
Pero no contó con que sus dos compañeros policías del procedimiento no iban a mentir por él, ni a cohonestar esa maniobra delictiva. Los dos oficiales fueron testigos claves durante el debate para reconstruir el hecho paso a paso y para demostrar la violencia con la que se manejó el ex policía. No lo encubrieron.Algo parece que está empezando a cambiar en el mundo y en la Argentina.
Policías norteamericanos solidarizándose con George Floyd y contra la brutalidad policial
HECHO 2
"HIRIÓ A UN MILITAR PORQUE SÍ"
Nueve meses y un día previo a este hecho, Méndez Castro había sido protagonista de otro caso de violencia institucional. Un caso que lo pinta de cuerpo entero. El 29 de julio del 2018 tuvo una discusión de tránsito absurda con un transeúnte, Cristian Orellana, que resultó ser un militar del Ejército Argentino. Furioso por la discusión, Méndez le disparó con su arma reglamentaria y lo hirió en una pierna. Seguidamente, se dio a la fuga. En esa ocasión, estaba de civil y fuera de servicio; cuando asesinó a Bazán, lo hizo uniformado y en servicio. Por las lesiones de ese disparo, a Orellana se le truncó su carrera militar. El jurado no podía creer lo que escuchaba.
Por ese hecho, además de la causa penal (por la que el jurado lo condenó), Méndez Castro fue sumariado y la IGS recomendó su cesantía y que lo expulsaran de la fuerza. Justo antes de hacerse efectiva, mató a Bazán.
Lucas Lecour, de XUMEK, le habla al jurado. Su alegato de cierre fue memorable.
EL JUICIO
"De puro guapo y patotero", fueron las palabras con las que inició su imponente e histórico alegato de apertura el fiscal Fernando Guzzo. "Mendez Castro es uno de los que desprestigia a la policía porque no acata la ley, no tiene límites y se siente omnipotente vestido con un uniforme de policía, y eso lo hizo en dos oportunidades", remarcó Guzzo en su demoledora apertura.
Pero, más que las palabras, fueron la contundencia de las pruebas que llevaron al juicio los fiscales Guzzo y Andrea Lazo lo que inclinó la balanza (Para verlo, ingresar aquí: Impactante alegato de apertura del Fiscal Guzzo).
La querella de XUMEK, representada por Juan Dantiacq y Lucas Lecour, no le fue en zaga. La preparación de su caso fue impecable y digna de destacar. Estuvieron muy eficaces en el voir dire para seleccionar al jurado. No hubo nada librado al azar. "Acá no está en juicio la Policía, sino un mal policía". Las mismas palabras que usaron los fiscales del caso George Floyd en Minneapolis resonaban ahora en la sala de debates en Mendoza. Un gran acierto discursivo y comunicacional.
El fiscal Guzzo, una de las estrellas del juicio. Detrás, Mendez Castro escucha a su acusador.
La defensa estuvo a cargo de Nélida Basso y Octavio Albarracín. Nunca pidieron la inocencia, sino una condena por homicidio culposo por exceso funcional.“La bala rebotó. No fue un disparo directo. Tenía restos de pavimento”, sostuvieron ante el jurado.
Intentaron persuadir al jurado de que Méndez Castro no tenía intenciones de matar a Bazán y, por supuesto, jugaron la carta de la inseguridad: "El barrio es muy pesado", "Les tiran piedras a la policía", etc. Respecto del hecho de abuso de armas, allí sí pidieron la inocencia porque consideraron que la investigación estaba repleta de contradicciones.
Los peritos de la Policía Científica sorprendieron por su profesionalismo y objetividad. Terminaron por hundir la tesis de la defensa. La fiscal Lazo interrogó al perito balístico y éste le dijo al jurado que "los disparos fueron a una zona segura, no fueron a la tierra. Fueron realizados a 1,20 y 1,50 metros de altura en un ángulo de 7 grados. Apuntaba a la víctima”.
LOS ALEGATOS DE CLAUSURA
Los alegatos de cierre resultaron espectaculares. Por tal motivo, los mostramos aquí en video. Algunos pasajes inolvidables.
“Como diría (Joaquín) Sabina, nos sobran los motivos”, citó la fiscal Andrea Lazo y enumeró las 60 razones probatorias que se convirtieron en hechos.
Lucas Lecour, representando a los padres de Bazán,armó un rompecabezas de seis partes -cada una con su título- para encuadrar los hechos y remató con un sentido y formidable título del caso: "Sólo en hebreo antigüo hay una palabra (Chakol) para denominar a un padre y madre que pierden un hijo. Su traducción es "abatimiento del alma".
Fernando Guzzo, metió otro pleno de esta forma: “Justamente fue la propia policía la que -como testigos- aportaron las principales pruebas para que este hecho no quedase impune”
Alegato de Clausura Fiscal Andrea Lazo
Alegato de Clausura Fiscal Fernando Guzzo
Alegato de Clausura Querellante
Lucas Lecour de XUMEX
Alegatos de Clausura Completos
EL VEREDICTO
Tras las instrucciones brindadas por el juez técnico Mateo Bermejo, el jurado se retiró a deliberar. Tenían cinco opciones de veredicto. Homicidio agravado por la condición de policía y con arma de fuego, homicidio simple, homicidio culposo, abuso de armas y no culpable.
Las pruebas en contra de Méndez Castro eran abrumadoras, sobre todo porque sus dos compañeros no lo encubrieron en lo más mínimo.
Pero, además, hubo un detalle crucial, que destaca la habilidad estratégica como litigantes de los acusadores: juzgaron de manera conjunta el abuso de armas -donde fue herido de gravedad un militar en servicio- con el homicidio de Bazán. Y lograron así que el jurado viera a ambos hechos como la continuidad de una conducta repetida y disvaliosa de Méndez Castro.
Cinco horas deliberó el jurado. De regreso en la sala, la presidenta del jurado elegida por sus pares leyó el histórico veredicto que le puso punto final a la impunidad:
"Culpable del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por ser cometido por funcionario público"
"Culpable del delito de abuso de armas".
Noticias Relacionadas:
- INFOBAE (16/9/21): "Mendoza: condenaron a prisión perpetua a un policía por un caso de gatillo fácil" (ver)
- Diario El Sol (13/09/2021): "Juicio al policía que mató en La Favorita: entre el gatillo fácil y el exceso". (Ver aquí)
- Grupo La Provincia (13/09/2021): "Un policía comenzó a ser juzgado por el crimen de un joven en un presunto caso de gatillo fácil". (Ver aquí)
- Los Andes (13/09/2021): "La defensa del policía que mató a un joven en La Favorita y está acusado de gatillo fácil, asegura que fue accidental". (Ver aquí)
- El Sol (16/9/21): "Un jurado halló culpable por primera vez a un policía de gatillo fácil: perpetua" (ver)
Los Massetta tiraron el cadáver en la comisaría. Nunca visto
Extraordinario veredicto unánime del jurado en el primer juicio por jurados de Viedma. Un caso intrigante del submundo del hampa patagónico. Repleto de condimentos dignos de Hollywood, en la que el jurado les dio una lección a propios y extraños.
El crimen parece sacado de una película de Charles Bronson, Chuck Norris o el recordado Jean Paul Belmondo, a quien homenajeamos aquí con todo cariño a días de su fallecimiento (Repose en paix, Jean Paul).
Cine continuado en los gloriosos ´70
Sólo que esta balacera tuvo lugar en un escenario no tan romántico y sofisticado, pero no por ello menos bello: Playa Dorada, en Sierra Grande. La ruda estepa minera patagónica y sus playas donde la arena siempre brilla. Escenario de esta trama macabra, que llegó a los diarios nacionales (diario Clarín).
"En junio de 2020 se produjo este homicidio con secuelas parecidas a las de una película policial. Nuevamente, la realidad superó a la ficción y para colmo en un pueblo de no más de 10 mil habitantes. La noticia recorrió todo el país por el dramatismo del hecho: padre e hijo llevaron el cuerpo "a la rastra" y "lo tiraron" en la comisaría, donde entregaron las armas y quedaron detenidos. Alegaron que dieron muerte en el marco de una discusión y en defensa propia",reseñó Clarín.
LOS PROTAGONISTAS DE ESTE SÓRDIDO POLICIAL PATAGÓNICO
César Massetta, culpable.
El caso involucró a un abogado y a su padre. El hijo es César Massetta (40 años), quien se recibió de boga en la cárcel de Mendoza, donde estuvo preso 14 años por secuestrar a un niño de 7 años (ver). Por supuesto, el jurado jamás supo de esta condena, tal como ordena la ley.
Luego de completar su pena, allá por febrero de 2018, se fue de Mendoza y se instaló en Sierra Grande, donde su padre Víctor Massetta (64), que trabajó para la empresa minera Hipasam, posee varias propiedades.
Resulta que a Massetta hijo le chorearon una pick up Ford. Posteó en Twitter, Facebook e Instagram el siguiente mensaje (los acentos, porfa):
La pick up que desató la balacera
Todo indica que el posteo cumplió su cometido: alguien les pasó el dato de dónde y quién tenía la camioneta robada. La tenía al parecer Emilio García, motoquero de 46 años y dueño de un complejo de cabañas en la playa. Massetta hijo acudió, acompañado por su padre, Victor Edgardo, hasta Punta Colorada, cerca del balneario de Playas Doradas, a unos 32 kilómetros de Sierra Grande.
Llegaron enfierradísimos: uno con un calibre .32 y el otro con una Bersa calibre .40 a recuperar el cascajo. No iban en son de paz, precisamente.
El finado García
EL DESENLACE FATAL
Los Massetta padre e hijo llegaron en un Volkswagen al parador. García no estaba. La camioneta tampoco. Pero sí estaba trabajando su empleado José Antehuil, la otra víctima y testigo clave de este caso.
Massetta bajó furioso y abrió la camioneta Ford Ranger del finado García, le sacó la llave (que tenía la foto del hijo de García de 12 años), se la mostró amenazante a Antehuil y le dijo: "Decile al puto de tu jefe que la venga a buscar si es guapo". Y se fueron arando.
Antehuil corrió a contarle a su jefe y ambos salieron a todo lo que da a perseguir a los Massetta. Los alcanzaron en un puente. Los Massetta se bajaron armas en mano. El padre con la Bersa y el hijo con la 32. García no se amilanó y le reclamó la llave. Ahí se fue todo al demonio.
El fiscal Hernán Trejo. Atrás, la jueza Daniela Zagari
LOS HECHOS DETERMINADOS POR EL JURADO
César Massetta le metió un tiro en el trasero a García, quien cayó al suelo. Así nomás. Schick-schick.El perito balístico dijo que ese primer tiro no fue mortal y que demandaba menos de 30 días de recuperación. Por eso el jurado lo condenó por el delito de lesiones leves agravadas por el empleo de arma de fuego. Brillante el jurado.
Ahí nomás lo empezó a correr a tiros a Antehuil, aunque sin apuntar hacia él. "Estos me tiraron 20 disparos por la espalda mientras huía", declaró Antehuil ante el jurado. Por ese hecho, el jurado condenó a ambos Massetta por el delito de abuso de armas. Brillante otra vez el jurado, por desagregar con precisión la secuencia de los hechos y calificarlos correctamente. La fiscalía acusaba por tentativa de homicidio contra Antehuil, pero las pruebas demostraron que no tiraron contra su cuerpo.
Father and Son
Pero el drama fatal se desencadenó así. Mientras el jurisconsulto César Massetta perseguía a los tiros a Antehuil, Víctor Massetta, el padre de 64 años, llegó hasta donde yacía García y lo ejecutó de tres tiros. Una locura total. El jurado lo condenó por el delito de homicidio simple agravado por el empleo de arma de fuego.
La defensa intentó probar que Víctor Massetta padre mató a García para defender a su hijo César. Para ello, argumentaron que el revólver calibre .32 era de García y lo empuñaba él. Antehuil negó todo esto. Pero más importante para el jurado fue lo que determinaron las pericias.
La médica forense Araceli Panetta, que hizo la autopsia, confirmó ante el jurado que los tres tiros mortales fueron de arriba hacia abajo y desde una corta distancia. "Todos los disparos mortales fueron de arriba hacia abajo". Lo confirmó por completo el perito balístico
Por último Silvia Vannelli Rey, directora del Laboratorio Regional de Genética Forense del Poder Judicial, confirmó que el único perfil genético que se pudo identificar en las dos armas secuestradas corresponde a Víctor Massetta.
LOCURA EN LA COMISARÍA
Padre e hijo no lo dudaron. César Massetta se pegó un tiro superficial en el pie con el revólver calibre 32, tomaron el cuerpo de García por los extremos y lo subieron a su Volkswagen Golf.
Con el cuerpo de la víctima en el interior del auto hicieron la casi media hora que dura el trayecto de regreso hasta Sierra Grande y frenaron en la Comisaría n° 13. Sacaron del coche el cadáver a la rastra y lo dejaron tirado en el hall de la seccional. Todo, ante la atónita mirada de los policías. Ni en Hollywood se vio.
Pidieron hablar con el oficial a cargo, al que le relataron su versión de los hechos. "Fue en defensa propia", aseguró e insistió Massetta.
"Lo trajeron a la rastra", detalló la agente ante el jurado. Inmediatamente, los Massetta fueron detenidos. A ambos les secuestraron una pistola Bersa calibre .40 milímetros y un revolver calibre .32. Nadie del jurado les creyó la versión de la legítima defensa.
Jueza Daniela Zágari
EL JUICIO
El juicio fue dirigido con mano maestra por la jueza Daniela Zágari, en su primer juicio por jurados. Fue un caso dramático y muy controvertido, lo que realza aún más su labor. Además, fue la primer mujer en dirigir un debate como jueza en Río Negro.
La discusión central de todo el debate fue si la víctima, Emilio García, manejó y disparó un arma. La fiscalía logró demostrar más allá de toda duda razonable que esto no existió.
La acusación corrió por cuenta del fiscal Hernán Trejo, Mariela Coy y Georgina Amaro, quienes obtuvieron un resonante triunfo. Hubo querellante en representación de la pareja de la víctima y de los hijos, en mano de los abogados Manuel Maza y Fabio Igoldi. La defensa de César Masetta estuvo a cargo de los defensores oficiales Carlos Dvorzak y Adrián Zimmermann. En tanto Víctor Massetta fue representado por el abogado particular Damián Torres.
Las instrucciones abarcaron varios delitos menores incluidos, que fueron decisivos para que el jurado popular alcanzara un veredicto unánime por todos los hechos y para los dos acusados. El jurado deliberó durante casi tres horas y media y avisó que tenía un veredicto. La sala de juicio se tensó como nunca.
VEA EL VEREDICTO
VEA INSTRUCCIONES FINALES
a partir de 15:30
Tras el veredicto de culpabilidad para ambos acusados, la jueza despidió al jurado con la última instrucción sobre la regla del secreto. Terminó con la voz quebrada por las lágrimas, lo mismo que el fiscal. En parte por la descarga ante tanta tensión contenida. Pero también rendida en admiración ante la manera en que el jurado resolvió este caso.
La pena a imponer se conocerá la semana que viene.
Leer noticias aquí:
- Clarín (25/6/20): "Río Negro. Fueron a la comisaría de Sierra Grande, confesaron un crimen y entregaron el cuerpo: “Lo trajeron a la rastra” (ver)
- Noticias.net (9/9/21): "El primer juicio por jurados en Viedma declaró culpables a los Massetta" (ver)
- Diario Río Negro (9/9/21): "Juicio por jurados en Viedma: Víctor Massetta, culpable de homicidio simple agravado (ver)
- Noticias.net (8/9/21): "Experto en Criminalística echó por tierra que García haya disparado contra los Massetta" (ver)
- Viedma Noticias (7/7/21): "Juicio por Jurado: Antehuil aseguró que le tiraron 20 disparos por la espalda mientras huía" (ver)