La puesta en marcha de modelos clásicos de juicios por jurados en Argentina ha dejado en evidencia que sólo este tipo de sistemas de enjuiciamiento puede garantizar la sustanciación efectiva de juicios auténticamente acusatorios y netamente adversariales.
En efecto, de las exitosas experiencias de juicios por jurados con modalidad clásica o “anglosajona” realizados en las provincias de Neuquén y Buenos Aires (en marcha desde 2014 y 2015, respectivamente) podemos extraer datos empíricos que confirman que sólo cuando el juicio fue por jurados logró superarse la oralidad actuada (ese remedo de juicio oral, hoy generalizado en América Latina, que escamotea el verdadero litigio adversarial). Veamos.
