jueves, 15 de agosto de 2019

MAR DEL PLATA: El femicidio de Nancy Segura terminó en condena unánime

Nancy Segura
Tras ocho horas de deliberación, un jurado popular de Mar del Plata condenó de forma unánime a Pedro Rafael Inglera por el homicidio de su novia, Nancy Segura, a quien apuñaló en el torax en 2017. Iglera fue declarado culpable por el delito de homicidio doloso calificado por el vínculo con circunstancias extraordinarias de atenuación, para el que la ley se prevé una pena de entre 10 y 25 años. La jueza, quien tuvo un destacado desempeño en la conducción del juicio, deberá decidir el monto de la pena en la audiencia que se celebrará el 2 de septiembre.

Según la investigación, la noche del 19 de junio de 2017 Inglera atacó a Segura con un cuchillo de cocina tras una discusión ocurrida en la vivienda que ambos compartían en Playa Serena, en el sur marplatense.
Durante el juicio surgió en plenitud la historia entre ellos: una relación detonada, marcada por la severa adicción a la cocaína, al alcohol y a una constante sucesión de violencia y reyertas.

La joven debió ser trasladada de urgencia a una sala de salud del barrio y luego al Hospital Interzonal General de Agudos, donde falleció tres horas después.

Tras el ataque, Inglera fue detenido y declaró que la herida mortal se había producido de manera accidental, luego de que él tomara un cuchillo para ayudar presuntamente a un sobrino que había pedido auxilio por una supuesta pelea entre sus padres.

El imputado dijo que su pareja "se entrometió" y que "en medio del forcejeo se produjo la puñalada que provocó la muerte de la mujer". Pese a esta versión, distintos peritajes y testimonios aportados durante las primeras horas de la investigación reforzaron la hipótesis del homicidio.

En su pedido de elevación a juicio, Castro señaló que "surgen elementos de convicción suficientes para tener por acreditado" que Inglera y su pareja, con quien tenía una hija pequeña, mantenían "una relación de concubinato sumida en un clima de violencia".



La autopsia al cuerpo de la víctima estableció que la joven presentaba además lesiones en el cuello producto de "compresión externa", lo que indicó que hubo "una presión ejercida momentos antes del deceso de Segura en su cuello, lo cual resulta compatible con la hipótesis fiscal de que Inglera la tomó de allí para luego propinarle la puñalada mortal".

El hecho ocurrió el 19 de junio, pasada la medianoche, en una esquina del barrio Playa Serena, una zona de calles de tierras con pastizales, en la trotadora de una casa.

Allí, por lo que se infiere según la causa, Inglera y Segura discutieron y la mujer resultó herida con un cuchillo. Luego el hombre la subió a su moto y la trasladó a una salita de salud, pero por la gravedad de las heridas tuvo que ser llevada al Hospital Interzonal, donde finalmente falleció.

Para los profesionales, la etilogía de lo ocurrido es claramente homicida y no accidental. Según el informe que realizaron, la mecánica no coincide con lo que Inglera aseguró en su declaración indagatoria, ni con lo que el abogado Toscano pretende demostrar.

“Si la herida fuera accidental y propia tendría que haber ingresado por estómago y habría causado otras heridas. Ciertas heridas son más sensibles, como los cortes en las muñecas, el cuello o en el caso de la cultura japonesa, la práctica del harakiri en la panza”, dijo el profesional y explicó que, por los informes de la autopsia, lo que se puede concluir es que Inglera golpeó en el rostro a Segura, la tomó del cuello y la apuñaló.



“No se pudo haber producido de otra forma que no sea homicida”, concluyeron los peritos oficiales.

“Solo hubo un forcejeo”, interrumpió Inglera al perito y se paró para explicar dónde fue el hecho, por lo que los miembros del servicio penitenciario tuvieron que escoltarlo hasta el medio de la sala, donde el imputado explicó que la discusión se dio en la trotadora de la casa y luego llevó a la víctima en moto.

“Ella se me cae de la moto para adelante y yo la abracé”, dijo Inglera y su abogado Toscano le dio sentido a esas palabras para explicar que así se produjeron los hematomas que Segura presentaba en la cara y en el cuello, no en una agresión si no en un desesperado intento por salvarla.

La decisión

Finalizado el debate, y tras los destacables alegatos de clausura del fiscal Fernando Castro y del defensor Toscano, la jueza Mariana Irianni leyó las instrucciones a los jurados y les entregó 8 opciones de veredicto. Entre ellas se encontraba la de homicidio culposo, a raíz de la versión del "accidente" presentada por la defensa, pero el jurado la descartó, tal como lo habían hecho los peritos previamente.

El fiscal Fernando Castro, quien presentó un sólido caso
La deliberación se extendió durante más de cuatro horas durante la tarde del jueves, lo que obligó a la jueza a enviar a los jurados a sus casas a descansar -bajo orden de resguardar el secreto- y volver al día siguiente por la mañana. Al regresar, los jurados siguieron deliberando otras cuatro horas, demostrando la seriedad con la que tomaron su deber hasta arribar a un veredicto unánime.

Finalmente, tras ocho horas de deliberación, los jurados decidieron condenar al acusado por el delito de homicidio doloso agravado por la relación de pareja, con circunstancias extraordinarias de atenuación.

Finalizado el juicio, la jueza Irianni tuvo palabras más que cálidas respecto al jurado y señaló su coincidencia con la decisión arribada. El veredicto también fue bien recibido por los allegados de la víctima.

La jueza Mariana Irianni, de excelente labor
en la conducción del juicio

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- La Capital (15/08/19): "Condenaron al femicida de Nancy Segura" (ver)

- Página 12 (13/08/19): "Un femicidio ante el juicio por jurado" (ver)

- Télam (13/08/19): "Por primera vez en Mar del Plata, un femicidio se resolverá en un juicio por jurados" (ver)