sábado, 9 de septiembre de 2017

EL VEREDICTO UNÁNIME DEL JURADO: Brillante columna de opinión de la diputada Ana Copes

El martes que viene, las Comisiones de Legislación Penal y de Justicia de la Cámara de Diputados de la Nación se reunirán en sesión pública para escuchar la voz de expertos, académicos, jueces y fiscales en el marco del tratamiento de la Ley de Juicio por Jurados para todo el país que ordena la Constitución Nacional, 75 inc 12°.

Muchas veces ha habido en el pasado debates parecidos a este. Pero esta vez es muy diferente. Esta vez ya existe una sólida práctica del juicio por jurados clásico con centenares de debates realizados en las provincias de Buenos Aires y en Neuquén.

La discusión central el martes no será ya ni por el modelo de jurado (que será clásico), ni por el número de jurados (que serán doce). El punto de debate radicará en si los veredictos del jurado deberán ser unánimes o mayoritarios.

Diputada Nacional Ana Copes



Una de las más lúcidas y destacadas legisladoras de la Cámara de Diputados, como es Ana Copes (Partido Demócrata Progresista Santa Fe-Cambiemos) escribió una brillante columna en el diario La Capital, de Rosario, en defensa de la unanimidad de los veredictos del jurado. Su claridad es tal que la AAJJ decidió publicarla en su portal.

La inmortal escena de Doce Hombres en Pugna, donde la exigencia de
unanimidad evitó que un joven inocente sea ejecutado en la silla eléctrica

He aquí dos de sus párrafos más destacados:

"La unanimidad es posible. Los jurados en el mundo llegan a la unanimidad todos los días. Y es, sin duda alguna, el resultante del ejercicio democrático por excelencia: la deliberación. Deliberar implica discutir con otros nuestros puntos de vista, implica revisar puntos divergentes hasta alcanzar acuerdos. Cuando optamos por la regla de la unanimidad estamos diciéndole al jurado que debe deliberar profundamente sobre la prueba, que debe poder escuchar a todos los integrantes del jurado, que debe atender a las diferencias, que deben lograr un consenso, siempre que éste sea posible. No hay ningún modelo que respete más el disenso que la unanimidad".

"La unanimidad previene que la mayoría decida no escuchar a las minorías en el jurado y, del mismo modo, evita que las minorías resuelvan por sí mismas. El único modo de garantizar deliberaciones profundas es a partir de la exigencia de la unanimidad. Bajo esta norma, las cifras mundiales indican que en el 95 por ciento de los casos el jurado arriba a un veredicto, y cuando no lo hace, es porque las pruebas aportadas no fueron suficientes; en esas ocasiones, se realiza un nuevo juicio, y el jurado en la mayoría de las casos, termina condenando. Es tiempo que le devolvamos a la ciudadanía el poder de juzgar que por más de 150 años le hemos vedado."


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