viernes, 27 de octubre de 2017

Veredicto de "no culpable" en Azul y jurado estancado en Bahía Blanca

Esta semana se llevaron a cabo dos juicios por jurados en la provincia de Buenos Aires. El primero de ellos por comercio de drogas en Bahía Blanca. El otro por abuso sexual agravado en Azul.

En Bahía Blanca, el fiscal Jorge Viego acusaba a una pareja (Bruno Inaudi y Araceli Pavon) por el delito de comercio de estupefacientes. Sin embargo, las pruebas eran endebles y el jurado no dudó en declarar "no culpable" a la Sra. Pavon.

En cambio, no pudo ponerse de acuerdo en relación al acusado Inaudi. La juez Daniela Fabiana Castaño entendió que el jurado ya no podría llegar a un acuerdo y lo declaró estancado.

Es oportuno señalar que en todos los países del mundo, el estancamiento de un jurado suele ser un fuerte indicio de la existencia de prueba endeble, esto es: existe prueba, pero no es inequívoca para que pueda arribarse a un veredicto válido de culpabilidad (el juez explica a los jurados que, como derivación del principio constitucional de inocencia, es el fiscal quien debe probar la acusación más allá de una duda razonable). Particularmente, esto suele suceder en casos en que existe una actuación policial que no resulta lo suficientemente prolija y en los que, además, se carece de prueba de corroboración suficiente.

Tras el estancamiento, el jurado fue disuelto e Inaudi deberá ser sometido a un nuevo juicio.


En Azul, en tanto, se acusaba a un hombre por haber abusado sexualmente de su hija menor de edad.

Además de las complejidades probatorias que son habituales para este tipo de delitos, durante el juicio surgió como evidente una disputa en el seno familiar: la menor y su madre sostenían la hipótesis del abuso sexual, mientras que los hermanos y otros familiares de la víctima se encargaron de enfatizar que esa hipótesis no era posible apoyándose principalmente en el hecho de que, dada la disposición de la vivienda familiar, los hechos denunciados no podrían haber sucedido sin el conocimiento de toda la familia; además sacaron a relucir problemas intra-familiares y afirmaron que la hija y su madre tenían intereses económicos y sentimentales que podrían inclinarlas a perjudicar al acusado.

Tras una corta deliberación, el jurado encontró unánimemente "no culpable" al acusado.