sábado, 1 de septiembre de 2018

AZUL: El jurado declaró culpable a Stuñek por el homicidio de su suegra "Nené" Vigneau

Finalizó ayer en Azul con una condena el crimen de Sierras Bayas que conmocionó a todo el pueblo de Olavarría y que ocurrió en enero de 2017. El hecho mereció gran tratamiento mediático y exhaustivos reportes de periodistas especializados. Fue tal la conmoción que causó el hecho que el abogado pidió al juez -sin éxito, obviamente- que no integraran el jurado personas de Olavarría, para que no se viera afectada su imparcialidad.

El jurado y las partes



Tras tres días de declaraciones y testimonios de ambas partes, el jurado resolvió el veredicto de culpabilidad hacia Susana Stuñek por homicidio simple de su suegra María Elena "Nené" Vigneau.

La figura se alejó de la pena máxima de prisión perpetua del Código Penal solicitada por la fiscal Paula Serrano y la querellante Elda Donatelli. Ellas habían solicitado que se condenara a Stuñek por haber matado a Nené Vigneau con alevosía y para hacer sufrir a su hijo Sebastián, su ex pareja (homicidio transversal). Algo extremadamente difícil de probar en cualquier debate.

Pero el veredicto del jurado también se alejó notablemente de lo que pidió el defensor Gustavo Herrera. La defensa pidió que la declararan no culpable o, al menos, por homicidio con emoción violenta.


Stuñek es llevada a la DDI

Los hechos:

Susana Stuñek, la acusada, estaba casada con Sebastián De Luca, hijo de la víctima Nené Vigneau (74). La pareja, tal cual se reveló en el juicio, se había convertido en un infierno cruzado de maltratos, discusiones enfermizas, celos y violencia de género. Ambos tuvieron un hijo, hoy de 15 años, que declaró en el juicio y fue muy duro contra su madre.

En enero de 2017, Stuñek fue a lo de su suegra y discutieron violentamente. En el fragor de esa discusión, y completamente fuera de sí, Stuñek la agredió a los golpes y la mató. Nunca se supo qué elemento utilizó. Vigneau presentaba una contusión cerebral, tras recibir un fuerte golpe en la nuca que le produjo la muerte. Además, tenía en el mismo sector ocho heridas punzo-cortantes y la cara desfigurada.

En la escena del crimen fueron halladas cartas, escritas a mano, que fueron las que guiaron a los investigadores hasta Susana Stuñek días después del crimen. Esas cartas, sumadas al ADN de la víctima hallado en las uñas de Stuñek, fueron decisivas para declararla sin dudas culpable del homicidio.

Los hijos de Nené Vigneau.

Agravantes y atenuantes:

El problema del juicio fue si, con este cuadro probatorio de ausencia de pruebas directas, la fiscalía y la querella -y también la defensa- iban a tener éxito en probar que esto fue un homicidio agravado o, al revés, atenuado por emoción violenta.

La fiscal Paula Serrano, de destacada labor en el juicio

Para los acusadores fue "un hecho planificado y brutal en el que se previó cada paso y que fue cometido para hacer sufrir a Sebastián". Por más que la fiscal haya considerado tras el veredicto que las dos agravantes estaban sobradamente probadas, evidentemente no fue así. El jurado por abrumadora mayoría determinó que la acusación no pudo probar más allá de duda razonable ni la alevosía ni el homicidio transversal, pero sí el dolo de homicidio simple.

La alevosía exige del homicida un estado mental de frialdad superior al normal que le permite actuar sobre seguro y sin ningún riesgo para sí mismo. En el debate quedó claro que el asesinato ocurrió en el marco de una discusión repentina y desquiciada, con Stuñek prácticamente fuera de sí. Muy lejos del requisito típico de la alevosía.

El homicidio transversal es cuando alguien comete un homicidio con el evidente propósito de causar sufrimiento a una persona con la que mantiene o ha mantenido una relación. En este caso, al hijo de Nené, Sebastián De Luca. Absolutamente nada en el debate permitió probar que Stuñek tuviera en mente matar a Nené con el propósito adicional de castigar a Sebastián. Más bien, el homicidio ocurrió al calor de una discusión que fue subiendo de tono, que se volvió inmanejable y que culminó con la explosión psíquica de Stuñek.


La declaración de la acusada: 

El homicidio sucedió a puertas cerradas. No hubo testigos presenciales del hecho y nunca se secuestró arma alguna que permitiera saber cómo sucedió.

Sin embargo, Stuñek declaró ante el jurado. Sostuvo que llegó hasta lo de Nené para hablar del cumpleaños de quince de su hijo. Apenas llegó, Nené comenzó a increparla, furiosa por las denuncias policiales que Stuñek le había hecho a Sebastián por violencia de género. Todo fue in crescendo, hasta que se salió definitivamente de madre.

"Estaba sentada; Nené estaba muy, pero muy enojada. Me dijo que no quería hablar más conmigo, que me fuera, y cuando me dice `ridícula andate´ y me hace el ademán de golpearme. Yo lo tomé como que me iba a golpear. De ahí en más perdí la cabeza: quien estaba adelante mío era Sebastián -en alusión a su ex pareja-, no estaba Nené", declaró la acusada.

Durante el juicio, surgieron varios hechos de violencia de género entre la pareja, al punto que Stuñek ya había presentado denuncias contra su marido en la policía por esta causa.

Lo cierto es que la acusada declaró no recordar más nada desde ese momento. El jurado descartó por completo este intento banal de justificación o atenuación. No había duda alguna de que Stuñek fue la autora del crimen y que el homicidio tenía una indiscutida relación con su inestabilidad emocional y con la violencia en una mutua y enfermiza relación de pareja.

El abogado defensor Gustavo Herrera 

Las instrucciones y el veredicto:

El juez Martín Céspedes tuvo la difícil misión de conducir este juicio y de instruir todas estas alternativas al jurado. Como ordena la ley, el juez debió explicarle al jurado el homicidio agravado, el homicidio simple y el homicidio atenuado por emoción violenta para que éstos pudieran tomar una decisión.

Finalizadas las instrucciones, el jurado se retiró a deliberar por varias horas. Retornó con un veredicto de culpabilidad por homicidio simple de 10 a 2. El jurado entendió que no estaban dados bajo ningún concepto los agravantes que exigía la fiscalía, pero tampoco apoyó el reclamo de la defensa de que Stuñek actuó bajo emoción violenta. Normalmente este extremo requiere alguna justificación o provocación. Nada de eso ocurrió.

El martes, el juez Céspedes impondrá la pena.

Juez Martín Céspedes

Leer las noticias aquí:

- Diario El Popular (31/08/18) "Tras una extensa audiencia, el jurado encontró a Susana Stuñek culpable de "homicidio simple" (ver)

-Infoeme de Olavarría (26/08/18) "El crimen que conmovió a Sierras Bayas se resolverá en Juicio por jurados" (ver)