miércoles, 20 de marzo de 2019

LA MATANZA: Pai Umbanda condenado por rapto y violación (y un 38)

El cruce de los mundos tocó esta vez en Villa Madero. Animales disecados en el altar. Crónica de mundos ocultos. Ritos con gallinas. Cabezas y sangre de bípedos despachadas a la Naturaleza  y "el cuarto del ablande".

Con todo eso se encontró la policía cuando allanó el domicilio-santuario (anche matadero) del Pai Umbanda Daniel Alejandro Galucci. El Pai fue declarado culpable por un jurado popular por los tres cargos con que lo acusó el fiscal Sergio Antín: rapto y violación de Angélica Liliana Escalante y tenencia de arma de guerra.

Volver al Futuro

El abogado defensor Nelson Brizuela intentó denodadamente -y logró probar- que el Pai y la víctima eran pareja y amantes. Con lo cual, la supuesta violación no tendría lugar. Sin embargo, la relación era un desastre y estaba a punto de terminar. Angélica no lo soportaba más.


Fue allí que el Pai decidió raptarla contra su voluntad. El 11 de Marzo de 2017 (a 44 años del triunfo en la urnas del FREJULI y la fórmula Cámpora-Solano Lima), a la 1 de la madrugada, el Pai Galucci se llevó por la fuerza, con violencia y amenazas a la víctima Angélica Liliana Escalante de su casa ubicada en la calle Cuzco n° 1375, de la localidad de Villa Madero. Desde allí la condujo hasta el Santuario de la calle Caaguazú n° 1046 de Villa Madero. Allí la retuvo por tres días hasta el 14 de marzo, en que cayó la policía y liberó a la mujer. 




Angélica vivió un verdadero calvario durante esos tres días. El jurado consideró probado que el Pai la violó con su miembro viril, el dedo y múltiples instrumentos. No sólo eso. Para vencer la voluntad de resistencia de Angélica utilizó violencia, amenazas, suministro de drogas, alucinógenos y deprimentes, una  picana eléctrica y, encima, un arma de fuego, catalogada como de guerra. Todo ello tendiente a anular la posibilidad de resistirse al abuso sexual.




La fiscalía decidió atacar el argumento de la defensa -que eran pareja y había consentimiento- con un argumento histórico que resultó irrefutable para el jurado: si bien era verdad que el Pai Galucci tenía una relación amorosa con Angélica, el fiscal logró dar con otra anterior pareja de este Manosanta Matanceiro de Wood Village. Así demostró cómo el imputado buscaba un perfil específico de mujeres para poder someter a sus parejas. Esta mujer contó y mencionó con lujo de detalles los macabros y enfermizos rituales de vejaciones y sometimientos del Pai. Lo denunció varias veces y gracias a sus hijos pudo romper con esa relación enfermiza.



El juez Arturo Federico Mateo Gavier le explicó al jurado en las instrucciones estos tres veredictos y sus diversas opciones. Avanzada en la noche, cerca de las 23 hs, el jurado salió del recinto de deliberación. El secretario Nicolás Varela chequeó los formularios y el jurado leyó en voz alta los tres veredictos: culpable por dos de los cargos por unanimidad y uno por diez votos.