sábado, 14 de diciembre de 2019

AZUL: Condenaron a abusador de adolescentes en el último juicio por jurados de 2019

Víctor Hugo Silva (37 años) estaba acusado de dos hechos de abuso sexual gravemente ultrajante cometidos con armas de fuego contra dos adolescentes varones de 18 y 19 años de edad.


El tema que salió a la luz en el debate es que el sodomita se hizo penetrar analmente por uno de los adolescentes mientras le practicaba una fellatio al otro.

Los dos chicos estaban en el boliche "Contradicción" de Olavarría un sábado de noviembre de 2017. Resultó que uno de los chicos quedó en estado de inconciencia absoluta (CP, 34 inc 1°). Se cree que una mano larga le metió burundanga u otra sustancia volteante en su bebida. Lo cierto es que no se acordaba nada. Pero absolutamente nada.

Silva, en cambio, no estaba dentro del boliche. Esperaba afuera en su auto a que saliera algún muchacho para consumar sus fechorías y satisfacer sus bajos instintos. Los ve salir a estos dos chicos en mala forma del boliche, se les acerca y los amenaza con un arma de fuego. Lo que se habló allí nunca se supo, pero cobra relevancia por la trifulca que se armó tras el suceso (ver más adelante).

Silva los hace subir a su auto y se los lleva a su casa. Una vez en en su domicilio, los obligó a desvestirse a punta de pistola y le hizo sexo oral al que estaba inconsciente mientras que, siempre armado y por inequívocos gestos, le ordenó al otro adolescente que se situara atrás de él y le practicara un coito anal. Y así sucedieron los hechos. Simultáneamente.

Lo increíble es que, terminado el suceso, los chicos se vistieron y el imputado los llevó en su auto hasta el domicilio del chico que seguía inconsciente.

Justo antes de entrar a la casa, entre los tres se arma una especie de gresca, piñas incluidas. Empujones, manotazos, agarradas, tumulto. Todo muy confuso. ¿Qué pasó? ¿Por qué discutían? ¿Habría habido alguna promesa remuneratoria incumplida? Nadie lo supo. Pero hubo un dato fundamental: la mamá del chico inconsciente estaba presenciando este confuso tole tole y es la que pudo ubicar al acusado junto a los chicos. Fue clave en la condena.

La mamá no pudo escuchar qué se decían en ese diálogo mientras volaban los manotazos. Lo cierto es que el imputado se subió a su voituré y huyó raudamente del lugar.




Recobrada la conciencia, los dos chicos denunciaron el suceso en la fiscalía local. El juicio por jurados fue presidido por el juez Martín Eugenio Céspedes. El fiscal fue Norberto Adrán Peiretti y al defensora oficial María Soledad Kelly. El arma no se pudo secuestrar. 

De los dos hechos imputados, fue absuelto por hacerse penetrar analmente, pero fue condenado 11-1 por la fellatio al muchacho inconsciente, aunque sin el agravante del arma.

Lo espera una potencial pena de entre 4 y 10 años a la sombra.