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martes, 15 de marzo de 2022

LOMAS DE ZAMORA: Condenaron a Cuevas por el intento de femicidio de su pareja


En el día de ayer finalizó otro juicio por jurados en el que un hombre fue encontrado culpable del delito de tentativa de homicidio agravado por el vínculo y por pareja conviviente. Fue unánime.

Fue un caso difícil de litigar para las partes por la complejidad de los testimonios, aunque el jurado lo tuvo en claro muy rápidamente. 

Luego de una deliberación bastante breve, emitieron su veredicto de culpabilidad con la unanimidad de sus doce integrantes. Para la noche del mismo día, la jueza técnica a cargo del debate Susana Mabel Silvestrini, ya había finalizado incluso con la audiencia de cesura.


LOS HECHOS


El hecho tuvo lugar el día 8 de enero de 2019, cuando la víctima de este caso, Anahí González, se encontraba en su propia casa con el agresor llamado Juan Ramón Cuevas. 

Ambos fueron pareja por mucho tiempo y desde hacía nueve años desde ese día que convivían, junto a dos hijos menores. 

Ella fue madre a los 15 años y él le llevaba casi 12 años, y tal como quedó probado en el debate había un historial sumamente extenso de violencia de género, en la que llegó a provocarle heridas serias en más de una ocasión. El ejercía muchísima violencia sobre ella, al punto de obligarle a cambiar la versión de los hechos cuando la llevaba al hospital para que la atendieran por los golpes que él mismo le había propinado.

Ella intentó buscar ayuda en varias ocasiones, y al momento de los hechos había realizado varias denuncias que sólo le consiguieron algunas restricciones perimetrales para evitar que Cuevas se le acercara. La realidad es que estas medidas no surtieron efecto.

Cuevas era bastante violento pero no sólo con ella, sino con toda la familia. El terreno donde vivían era de la familia de González y había distintas casas, todas de su propia familia.

El día del hecho estaban en la casa de Anahí que compartían juntos. Estaban comiendo cuando lentamente se empezó a generar una gran discusión entre ambos. Ella había empezado a demostrar más carácter desde hacía tiempo porque él trataba mal a la hija que tienen en común. 

Pero como buen "machirulo", eso no le gustó. Según se demostró a través de testigos y peritos, Cuevas tiene todas las características de un tipo violento que maltrataba y hostigaba a todas las mujeres de la casa, pero no así a su hijo o a los hermanos de la víctima. 

Ese día no estaban solos, sino que los acompañaba un vecino de la zona para comer, llamado Pocho. La discusión ya iniciada fue subiendo cada vez más el tono, hasta que ella se cansó y les dijo: “me voy a la cocina" para terminar de comer, pero apenas le dio la espalda, Cuevas le tiró la cuchilla. Las heridas fueron leves provocadas por una especie de daga, sobre la parte alta de la espalda.


TEORÍA DEL CASO

FISCALÍA Y DEFENSA

 

La ya célebre fiscal Marcela Dimundo estuvo a cargo de la acusación. La defensa fue ejercida por Miguel Figueroa, y su planteo fue por un delito menor de lesiones leves agravadas por el vínculo.

Hubieron varios testigos y peritos que fueron convocados para este juicio. De los más destacados, estuvo el testimonio del único testigo presencial: el vecino “Pocho”, que sostuvo que en realidad el imputado le dio el cuchillo, y ella justo paso por atrás y Cuevas se lo clavo sin querer. 

El imputado mantuvo el mismo relato. Pero "Pocho" fue más allá y le contó al jurado que, una vez que el imputado le tiró encima la cuchilla, le dice que la iba a matar. minutos antes del hecho, Cuevas le había dicho a Pocho que conocía muy bien esa cuchilla, y que justo ese día había afilado la cuchilla. Por su parte, la víctima contó estos detalles y agregó que dos días antes de este hecho, había intentado matarla ahorcándola.

Cuando fue herida, Anahí se escapó y fue directamente a la casa de los padres que vivían en el mismo terreno. Ahí se encontró a su madre y sus hermanas, que fueron quienes la auxiliaron. 

Todas las hermanas de la víctima declararon que le tenían mucho miedo a Juan Ramón Cuevas porque es una persona violenta con problemas de adicciones al alcohol y drogas. En ese momento, mientras auxiliaban a su hermana, una de ellas llamó a la policía, que llegaron inmediatamente y comenzaron el procedimiento, secuestrando el cuchillo con similitudes a una “daga”. Cuevas fue detenido en ese momento.


EL DEBATE


Sala de audiencias de Lomas de Zamora.
En el centro, la fiscal Dimundo.

Todo el problema a resolver fue el solo de matar. ¿La quiso matar o solo lastimar?

El jurado no tuvo muchos inconvenientes en determinar la culpabilidad del imputado por intento de homicidio. 

Tanto el imputado como Pocho tenían restricciones perimetrales hacia la víctima, e inclusive de mujeres anteriores.

La declaración tanto de Cuevas como de Pocho estuvo teñida por conceptos sumamente patriarcales que sólo sirvieron para reforzar la teoría del caso de la fiscalía. Esto, junto a la contundente declaración de Anahí, fueron testimonios claves para el jurado.

Como cuestión interesante para destacar fue la declaración del psicólogo de la Asesoría Pericial Oficial ofrecido por la defensa. Su testimonio se basó en la explicación del vínculo que tenían Cuevas y Anahi. 

Tal como expresó en la audiencia, dijo que la víctima tenía una relación pasional con el imputado, y hablo de descargas de tensiones de una relación recíproca de celos. 

Pero al turno del contraexamen, la fiscal Dimundo tomó lo dicho por el perito y realizó una excelente petición al testigo experto: le pidió que explique al jurado el concepto de "lo pasional", dejando en evidencia que la pasión y la tensión siempre se da sobre el cuerpo de la mujer y nunca con el hombre, desacreditando parcialmente su testimonio.

 Tras los alegatos finales y las instrucciones de la jueza Susana Mabel Silvestrini, el jurado se retiró a deliberar. Para sorpresa de muchas personas, cerca de media hora después el jurado estaba listo para pronunciar su veredicto: Culpable por unanimidad del delito de homicidio agravado por el vínculo y por pareja conviviente, en grado de tentativa.