miércoles, 28 de diciembre de 2016

"Auspicioso balance del Juicio por Jurados"

Andrés Harfuch, vicepresidente de la Asociación Argentina de Juicio por Jurados (AAJJ) e integrante de la junta directiva del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP), efectuó un balance repasando la fuerte consolidación y el formidable funcionamiento del sistema de juicio por jurados en Argentina durante 2016.

A continuación, la columna completa:

Auspicioso balance del Juicio por Jurados

El 2016 fue un año clave para el afianzamiento del sistema, con 130 juicios realizados. Además, se presentó recientemente un proyecto de Ley Nacional de Juicio por Jurados que se alinea con las legislaciones más avanzadas del mundo. Al respecto y para hacer un balance sobre la aplicación de esta metodología opinó para Télam Andrés Harfuch de la Junta Directiva del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP).

Por Andrés Harfuch

El Juicio por Jurados es una excelente herramienta para democratizar y legitimar la Justicia y, en los últimos años, la Argentina avanzó de manera decisiva en su instauración. Comenzó a saldar una deuda con nuestra Constitución, que lo estableció en 1853. Así lo demuestran los cien juicios llevados adelante en la provincia de Buenos Aires desde que empezó a funcionar este sistema en marzo de 2015 y los 30 desarrollados en Neuquén desde abril de 2014. Todos ellos bajo la modalidad del jurado clásico.

Lo más destacable del sistema han sido los propios jurados; los jueces ciudadanos. Ellos demostraron seriedad y compromiso fuera de todo pronóstico. Sus veredictos son destacados como modelos de decisiones razonables, equilibradas, y como paradigmas del sentido común de justicia y de equidad.

Los jurados populares tuvieron que decidir casos muy difíciles de violencia de género, de violencia institucional, de trata de personas, casos comunes y también casos de alta intensidad política, como el juicio a los sindicalistas de Lomas de Zamora o a los líderes mapuches en Neuquén. En todos ellos, el jurado ha emitido claros mensajes con sus veredictos.

Para citar algunos ejemplos, podemos mencionar uno que sucedió en la localidad de Azul, en donde el jurado popular absolvió a una joven acusada de matar a su padre porque, durante el juicio, se probó que éste la golpeaba, abusaba de ella y la había obligado a prostituirse. Por otro lado, ciudadanos de la localidad de San Martín hallaron culpable por unanimidad a un hombre que cometió un doble femicidio transversal con ensañamiento. Le cortó la cabeza a la madre y a la abuela para hacer sufrir a su ex pareja, que lo había dejado.

En Neuquén, los jurados populares condenaron sin atenuantes a un policía acusado de "gatillo fácil" y de matar de seis tiros a un joven por la espalda y absolvieron a los líderes mapuches que resistieron con piedras el desalojo de sus tierras a manos de las petroleras multinacionales.

Para el 2017, la provincia de Buenos Aires ya tiene pautados más de 50 Juicios por Jurados, algunos de ellos muy resonantes, como el homicidio del country del caso Farré, o el de la joven Melina Romero, que fue asesinada al salir de un boliche en 2014 y su cuerpo encontrado en José León Suárez.

Pero 2017 también promete ser un año muy intenso a nivel legislativo. Hace pocos días, la presidenta de la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados y diputada por Jujuy, María Gabriela Burgos (UCR- Cambiemos), presentó un proyecto de Ley Nacional de Juicio por Jurados, que se alinea con las legislaciones más avanzadas del mundo.

Dicho proyecto ha recogido las múltiples enseñanzas prácticas que han dejado tantos juicios realizados bajo las leyes vigentes en Chaco, Buenos Aires, Neuquén y Río Negro.

El proyecto, que se espera se debata el próximo año, mantiene incólumes los aspectos esenciales que hacen famoso al juicio por jurados por el mundo: un jurado de 12 ciudadanos, servicio remunerado pero como carga pública, obligatorio para todos los crímenes, un litigio adversarial bajo claras reglas probatorias, la igualdad de género en la composición de los jurados (seis hombres y seis mujeres), un amplio proceso de selección del jurado imparcial, un veredicto unánime para condenar o absolver, un nuevo juicio en caso de no alcanzarse la unanimidad, la prohibición de recurso a los acusadores contra el veredicto absolutorio y un generoso sistema recursivo para garantizar el doble conforme contra la condena que imponen los Pactos Internacionales de Derecho Humanos.

Se suma también al proyecto de jurado clásico presentado también por el presidente de la Comisión de Justicia de la Cámara de de Diputados y diputado por Córdoba, Diego Mestre (UCR- Cambiemos).

En el ámbito de las provincias se espera un gran actividad: Río Negro implementará este sistema en 2018 y Chaco ya aprobó su ley y falta que realice el sorteo de los ciudadanos. Se espera la sanción de las leyes de jurado en Santa Fe, Mendoza, Entre Ríos, Chubut, La Rioja y Salta. Neuquén, además, sorprenderá al país con un modernísimo Edificio Judicial con salas especiales para los juicios por jurados.


Leer columna original:

- Telam (28/12/16): Auspicioso balance del Juicio por Jurados [Ver]

-Ámbito Financiero (29/12/16): Balance auspicioso del juicio por jurados [ver]