viernes, 6 de abril de 2018

MAR DEL PLATA: Culpable por apuñalar a automovilista tras discusión de tránsito

"¡Vení enano putín, vení que para vos también hay!", fue el grito de guerra que profirió Adrián Eduardo Ordóñez (38), de gran porte físico en la mañana del 15 de junio de 2016.

La Feliz

Ordóñez venía conduciendo un Fiat Palio Rojo por Avenida Colón. Por esas cosas que tiene el tránsito en la Argentina, el Fiat Siena blanco que manejaba Gustavo Andrés Urdistondo (46), de muy baja estatura, se le cruzó de manera poco feliz.

A partir de allí, Relatos Salvajes se desató en todo su esplendor. Como dos posesos sin control, se persiguieron, se encerraron, se topetearon, se frenaron, hicieron chirriar sus gomas y se tiraron toda la carrocería durante más de 30 cuadras.

Hasta que, al llegar a Avenida Colón y Olazábal, los detuvo un semáforo en rojo. 

Previsible: se bajaron, se empezaron a insultar, a amenazar y a recontra fajar de lo lindo. No las llevó para nada bien Urdistondo, quien iba junto a su hermano (47). El hermano trató de calmar los ánimos, pero Ordóñez por poco no lo surte a él también.


Lo cierto es que, calladito y sin que nadie se diera cuenta, el petiso Urdistondo se metió en su auto y emergió con una tremenda cuchilla de 16 cm de hoja y 12 cm de mango. Se le fue encima a Ordóñez y lo apuñaló por lo menos cuatro veces. 

Los dos autos del hecho

Como era de esperar, el round lo ganó Urdistondo por toda la cuenta. Ordóñez tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital, donde le suturaron los varios cortes que presentó en tórax, abdomen, brazo, rodilla y dedos. Las lesiones fueron catalogadas todas como leves.

La fiscalía detuvo inmediatamente a Urdistondo y lo imputó de tentativa de homicidio. Urdistondo fue liberado por la Sala I de la Cámara de Apelaciones y Garantías, por considerar que no había riesgos procesales. Urdistondo desde el primer momento sostuvo que las lesiones provocadas a Ordóñez fueron para defenderse, ya que la corpulencia física del agresor y su estado mental de violencia eran tan grandes que temía por su integridad.

Sangre en el Palio rojo

EL JUICIO POR JURADOS: Ribetes escandalosos. Trompadas en medio del debate.

El abogado Diego M. Sebastián convenció a su cliente de que debía someterse al veredicto de doce de sus pares. Brillante decisión. Ordóñez, por su parte, decidió constituirse en particular damnificado, con la representación del abogado Pellicer.

La fiscal Andrea Gómez coincidió con la querella en acusarlo por tentativa de homicidio, por el carácter de la primera de las puñaladas, por la intención desplegada por Urdistondo y por el elemental hecho de que Ordóñez estaba desarmado.

Fiscal Andrea Gómez

El alegato de apertura del defensor Sebastián resumió su teoría del caso: "Señores y señoras del jurado. Este es el caso de un hombre que jamás quiso matar a nadie. Lo único que hizo fue defenderse con un cuchillo por miedo a un hombre sumamente agresivo y mucho más corpulento que él".

El juez Néstor Conti debió presidir un debate que tuvo ribetes de escándalo desde el momento mismo del voir dire para seleccionar al jurado. Claro que las características de la sala de juicio -a todas luces inviable para albergar un juicio por jurados- poco ayudaron. Mientras todo discurría normalmente, la víctima llegó a la diminuta sala, vio al imputado y se le soltó la cadena: se le tiró encima y lo empezó a surtir de lo lindo. Volaban las trompadas por todos lados. Los jurados, atónitos, miraban toda la escena.

El juez ordenó a la custodia que arreglaran semejante lío. Las cosas parecieron apaciguarse por un rato hasta que, promediando el juicio, Ordóñez volvió a enloquecer con las declaraciones testimoniales. Empezó a insultar, a gritar y a interrumpir el debate. El juez lo llamó al orden varias veces, pero no hubo caso. Su propio abogado intentó calmarlo, pero recibió un tremendo piñazo de su cliente.

El jurado y los presentes seguían sin dar crédito a lo que se veía en plena corte. La víctima, completamente enajenada como en el día del hecho, boxeando fuera de sí a su letrado. A confesión de parte, relevo de pruebas, dirían los viejos periodistas de noticias judiciales.

Fuentes tribunalicias no recordaban haber visto una escena así en Mar del Plata. Nunca.

Finalmente, el juicio pudo terminar y el juez impartió sus instrucciones al jurado con tres opciones de veredicto: culpable de tentativa de homicidio, culpable de lesiones leves dolosas y no culpable.

Tras casi dos horas de deliberación, el jurado retornó con un veredicto unánime: culpable de lesiones leves dolosas.

El juez Conti deberá imponer ahora la pena en los próximos días. Es de esperar que no haya nuevos incidentes.


Leer noticias aquí:

-Ahora Mar del Plata (15/06/16) "Un apuñalado tras una discusión de tránsito en Colón y Olazábal" (ver)

-Loquepasa.net (15/06/16) "Locura al volante: apuñalaron a un hombre tras un incidente de tránsito" (ver)

-La Capital (15/06/16) "Una pelea por el tránsito terminó con un apuñalado y dos detenidos" (ver)

- La Capital (16/06/16) "Pelea de tránsito: imputan a los agresores por “tentativa de homicidio” (ver)