viernes, 11 de mayo de 2018

ZÁRATE-CAMPANA: Los jurados condenaron a un hermano y absolvieron al otro por el homicidio de un karateca

Culminó ayer, tras una extensa y acalorada deliberación entre los jurados, el juicio que se le siguió a los hermanos Medina por el homicidio de Matías Daniel Rodríguez, un experto en kick boxing. El hecho ocurrió el 25 de enero del 2015, siendo aproximadamente las 23:45 horas, en las inmediaciones de la calle Bariloche, a la altura catastral 280, de la localidad de Ingeniero Maschwitz, partido de Escobar, provincia de Buenos Aires

Los jurados condenaron por exceso en la legítima defensa a Kevin Medina y absolvieron a Néstor David Medina.


LA TEORÍA DEL CASO DEL FISCAL:

Las dos teorías del caso en pugna estaban absolutamente controvertidas. Para el fiscal José Luis Castaño, los hermanos Medina mataron de un cuchillazo a Rodríguez tras una pelea que se originó cuando uno de los Medina casi lo atropella con su moto. Rodríguez lo fue a buscar y, siempre según la fiscalía, Kevin Medina, su hermano, vio todo desde la casa, salió con un tremendo cuchillo y lo hincó en el tórax. Le provocó una lesión ascendente, punzo cortante, de unos tres centímetros de ancho en el hemitórax izquierdo, a la altura del noveno espacio intercostal con intersección de la línea axilar anterior, que perforó el ventrículo izquierdo. Tras unos minutos, llegó hasta su casa, pero falleció. También tuvo heridas superficiales cortantes en los antebrazos, de carácter claramente defensivos.



En suma, para la fiscalía, Matías Rodriguez se defendió de la agresión de los dos hermanos y recibió distintas lesiones defensivas en los antebrazos hasta esa última puñalada, yéndose cada uno hacia su domicilio. Matías se fue para su casa con una escasa sobrevida, por tener una lesión grave. Y los hermanos Medina volvieron hacia su domicilio.

Acusó a los hermanos Medina de coautores de homicidio simple, por más que uno solo haya blandido el cuchillo. Entre los dos mataron a Matías Rodriguez, concluyó el fiscal.

LA TEORÍA DEL CASO DE LA DEFENSA:

La defensora oficial Fabiana Elisa Florentín acertó en un punto clave y decisivo. Se fue un poco más atrás en el tiempo y trajo al juicio un incidente previo que explicó en parte la reacción de la víctima. En un accidente infortunado, los familiares de Medina atropellaron un perro de Matías Rodríguez, que lamentablemente murió. Todos eran vecinos, sin mucha relación.

La defensora oficial Florentín, de gran desempeño

El día de los hechos, Néstor Medina iba en la moto. La calle era de tierra y llena de pozos. Para esquivar un pozo, se acercó a la acera donde justo estaba Matías Rodríguez hablando por celular. Éste interpretó que le había tirado la moto encima, cuando no fue así.

Lo fue a buscar hasta la casa, invitándolo a pelear. La defensa logró demostrar que Rodríguez era un experto luchador de kick boxing. Cuando lo alcanzó a NesNés, le pegó tal paliza que lo tumbó al suelo. La cara de Kevin quedó hecha puré. NestNé gritaba "Es el del perro, es el del perro".

Su hermano Kevin, al ver la escena, sale a la calle con el cuchillo con el que estaba haciendo unas empanadas. Declaró ante el jurado que esperaba que que Rodríguez, al verlo armado, se rajara.

No fue así. Se le fue encima y le empezó a tirar piñas y tomas de kick boxing. En una de ellas, con tanta mala fortuna que se le fue encima del puñal. "¡Me pinchaste!" , exclamó y se fue para su casa.

La defensa resaltó que ambos hermanos fueron hasta la comisaría, contaron lo sucedido, les dijeron dónde estaba el cuchillo y se entregaron allí. El juez de garantías les concedió la excarcelación y llegaron libres al juicio. La declaración de ambos ante el jurado fue impecable y eso se notó en el debate. Los detalles cerraban para acreditar la legítima defensa que proponía la defensora oficial.

LA DECISIÓN DEL JURADO

El juez Guillermo Guehenneuf le explicó al jurado en sus instrucciones el homicidio simple, la legítima defensa pero, también, el exceso en la legítima defensa.

El juez Guillermo Guehenneuf

El jurado consideró que la fiscalía no habia probado más allá de duda razonable que ambos hermanos querían matar a Rodríguez. Pero el jurado tampoco se inclinó de manera total por la teoría de la legítima defensa. Determinó que Kevin Medina no tuvo ninguna responsabilidad. No tenía armas y la ligó de lo lindo a manos de Rodríguez.

El jurado no tuvo dudas de que Néstor salió en defensa de su hermano, ante un oponente experto en kick boxing y que lo estaba desfigurando. Pero para el jurado Néstor actuó traspasando los límites que marca la ley para defenderse (CP, 35). El jurado estimó claramente que Néstor no pudo dar explicaciones de los tajos que tenía en los antebrazos Rodríguez y tampoco compró la tesis de que se clavó él solo.

El veredicto condenatorio del jurado fue por unanimidad.

Leer las noticias aquí:

- El Día de Escobar (26 de enero 2015) "Dos hermanos asesinaron a cuchilladas a un joven tras una discusión en Maschwitz" (ver)