jueves, 1 de noviembre de 2018

SAN MARTÍN: CULPABLE DE CUATRO HECHOS DE ABUSO SEXUAL AGRAVADO

Ayer por la tarde, tras una deliberación que se extendió por más de cinco horas, el jurado encontró a un hombre de 60 años culpable de haber abusado sexualmente de su hijastra, mientras ella tenía entre 16 y 18 años de edad.

En rigor, el jurado rindió cuatro veredictos de culpabilidad, uno por cada uno de los hechos por los que era acusado en el juicio.


La acusación estuvo en cabeza de la fiscal Vanesa Leggio y la defensa a cargo de la defensora oficial Verónica Jolliffe. El juez que presidió el debate fue Aníbal Bellagio.

Es oportuno resaltar la calidad del litigio que pudo apreciarse en cada una de las jornadas, gracias al profesionalismo de las litigantes y la óptima conducción del juez.

La prueba más importante de la fiscalía era la víctima de los abusos. Su declaración fue muy esclarecedora, describiendo el tipo de sucesos que había vivido desde sus 16 años y a manos, ni más ni menos, que de la pareja de su madre, un hombre que la superaba en edad por varias décadas.

Fiscal Vanesa Leggio (der.)

Pero la defensa tenía también un caso sólido, que supo plantear hábilmente: los encuentros sexuales habían existido, pero las relaciones habían sido consentidas. Para ello contaba con pruebas de peso, como mensajes de texto en los que la víctima refería al acusado frases elogiosas relativas a sus encuentros carnales.

Defensora Oficial, Verónica Jolliffe

Finalizados los claros alegatos de cada una de las partes, y luego de las instrucciones del juez, el jurado pasó a deliberar, y necesitó más de cinco horas para poder arribar a un veredicto.

Entre los presentes se vivía un clima de incertidumbre debido a la complejidad de la controversia, a la luz de la contundencia de ambos casos en disputa.

Al cabo de ese tiempo, el jurado volvió a la sala de juicio y anunció sus veredictos, encontrando al acusado culpable por todos los hechos:
  • Hecho 1: Abuso sexual simple agravado por la convivencia (por diez votos, de doce).
  • Hecho 2: abuso sexual gravemente ultrajante reiterado agravado por la convivencia (por once votos, de doce).
  • Hecho 3: abuso sexual con acceso carnal (por unanimidad).
  • Hecho 4: abuso sexual con acceso carnal reiterado (por diez votos, de doce).
Evidentemente, el jurado entendió que no podía haber existido consentimiento válido entre una joven adolescente y un sexagenario, y dio crédito a la palabra de la víctima.