sábado, 8 de diciembre de 2018

LA MATANZA: doble veredicto unánime de culpabilidad por violación agravada

En un nuevo juicio por jurados llevado a cabo en La Matanza, provincia de Buenos Aires, un hombre fue hallado culpable de violación agravada y corrupción agravada (dos hechos, cometidos contra una niña de 10 años), a través de sendos veredictos unánimes de un jurado popular.

Juez Sebastián Burgueño
El juicio fue presidido por el juez Sebastián Burgueño y la acusación estuvo en cabeza del fiscal Sergio Antín. La defensa estuvo a cargo del abogado Luis Deuteris.

Entre los días 6 y 7 de diciembre de 2018 se celebró en la sede del Tribunal en lo Criminal Nº 2 de La Matanza un juicio por jurados contra Julio H., por dos cargos de abuso sexual con acceso carnal agravado por haberse cometido por un encargado de la guarda en concurso real con promoción a la corrupción de menores agravado por haberse cometido por un encargado de la guarda.

La víctima fue una niña de 10 años, sobrina del imputado.

De acuerdo a la Fiscalía, los hechos imputados habían ocurrido entre noviembre de 2016 y enero de 2017, en la vivienda del acusado, a donde la niña concurría ocasionalmente cuando se quedaba a dormir en la casa de su padre, ubicada enfrente.

A menudo, en aquellas ocasiones, la niña visitaba a sus tíos para jugar con sus primos, situación aprovechada por el abusador.

La defensa argumentó que las lesiones de la niña no eran compatibles con lo que había declarado en la Cámara Gesell, deslizando que la denuncia originalmente formulada encubría a otro autor.

Abogado defensor, Luis Deuteris
Finalizada la producción de la prueba, el juez brindó al jurado las instrucciones finales, ofreciendo diferentes opciones de veredicto (incluyendo a los delitos principales y a los delitos menores incluidos), y alrededor de las 14:40 horas del 7 de diciembre el jurado se retiró a deliberar.

Hacia las 16 horas, el jurado arribó a veredictos unánimes de culpabilidad por ambos cargos.

Es oportuno reproducir las palabras de operadores del Tribunal, quienes contaron que "una vez relevados de su tarea, el jurado se quedó alrededor de media hora a cuarenta minutos charlando", cuando pudieron describir "cómo habían cambiado positivamente el preconcepto que tenían", y que pese a haber sido liberados "los jurados suplentes se habían quedado en el público para ver como habían desarrollado la tarea sus compañeros".