martes, 24 de septiembre de 2019

LA PLATA: Masiva repercusión en el país tras la absolución del jurado a un inocente que estuvo 4 años preso por una causa armada de homicidio



El veredicto del jurado en La Plata que declaró no culpable a Lisi Ríos (25) de un homicidio que jamás cometió, por el que estuvo cuatro años injustamente preso en la cárcel de Olmos y que lo hubiera llevado a prisión perpetua sino fuera por la intervención del jurado popular, repercutió masivamente en la Argentina. En gran parte, gracias a la brillante columna del periodista Germán Wille para el diario La Nación (ver artículo de La Nación).

A partir de allí, el caso se viralizó. Radios, TV y diarios de todo el país cubrieron la noticia (ver fotos) y no salían de su asombro e indignación al tomar conciencia del estado terminal en que se encuentra el sistema de justicia. Baste como ejemplo que el comisario a cargo de la dependencia donde le tomaron a Lisi una confesión ilegal propia de la Inquisición Medieval y el juez de garantías que avaló este proceder están hoy presos y acusados de graves delitos en otra causa de gran notoriedad.



El diario Cosecha Roja escribió: "El hijo del electricista Miguel Ángel Quesada encontró a su padre muerto en la casa de La Plata. Había recibido alrededor de 40 puñaladas en el tórax y el cuello. Las cerraduras no habían sido forzadas. Uno de los primeros en llegar a la escena del crimen fue el ayudante del electricista, Federico Vicente Lisi Ríos, de 21 años. La policía le tomó declaración en la comisaría de Hornos. Después de varias horas de interrogatorio sin funcionarios judiciales ni abogado defensor, el joven confesó el crimen. El juez César Melazo -hoy detenido por liderar una banda criminal- convalidó la declaración y Federico Lisi pasó 1375 días preso. 

“La declaración de los imputados en sede policial está prohibida. Para que una declaración sea válida el imputado tiene que tener la posibilidad de conversar con un defensor, debe ser realizada ante el fiscal y se le deben leer sus derechos”, explicó el abogado Gonzalo Alba, defensor de Lisi Ríos.

A lo largo del juicio quedó claro que la principal prueba en su contra fue la declaración que le tomaron en la comisaría de Hornos. El entonces titular de la comisaría era el ex comisario Sebastián Cuenca, hoy condenado a 3 años y 8 meses de prisión y exonerado de la Bonaerense por recibir coimas".


Gonzalo Alba, en acción ante el jurado

ENTREVISTA AL ABOGADO DEFENSOR
GONZALO ALBA

Gonzalo Alba es un abogado de tan sólo 28 años de edad. Cuando tomó el caso tenía 25 años. Cumplió años tres veces más antes de que se hiciera el juicio. Nunca hasta entonces había soñado en que un día se iba a convertir en un héroe cívico, al defender con enjundia y éxito a un pobre muchacho de origen humilde frente una trama de corrupción policial avalada por completo por el sistema judicial. Salvo por el jurado.

Una maniobra vergonzosa que encarceló injustamente a un inocente durante cuatro años sin que ninguno de los controles de la justicia funcionaran. Por el contrario, convalidaron en todas las instancias una confesión obtenida ilegalmente bajo coacción en la comisaría con cuatro policías rodeándolo durante horas. Sin abogados presentes. Sin garantías. Sin leerle sus derechos. Sin el amparo de la jurisdicción.




Para quienes conciben a la abogacía como debe ser -el arte de litigar en audiencias orales y públicas- no puede haber un honor más grande que el de lograr un veredicto de no culpabilidad de un inocente injustamente encarcelado en un juicio ante un jurado de sus pares. 

Gonzalo Alba tuvo ese privilegio. Lo suyo fue una gesta épica. Contra viento y marea, logró que el jurado pusiera las cosas en su lugar y terminara con el largo vía crucis de Federico Lisi Ríos.

"Cuando el jurado dio su veredicto, Lisi Ríos y yo nos quebramos de la emoción. Nos abrazamos largamente y ahí es donde me doy cuenta de que el jurado se puso de pie y empezó a aplaudir. Nunca en mi vida lo voy a olvidar", le contó Gonzalo Alba a la AAJJ. 



LA ENTREVISTA COMPLETA

Gonzalo Alba, abogado defensor


AAJJ: ¿Nos podría resumir el caso?

GA: La prensa lo reflejó bastante bien. Lisi Ríos estuvo 1375 días preso injustamente gracias a una confesión ilegal obtenida bajo severo interrogatorio en una comisaría. Esa confesión contradecía al resto de los débiles indicios que la fiscal Leyla Aguilar reunió en su contra. Todos sabemos que esa prueba es completamente nula. Sin embargo, fue convalidada en todas las instancias judiciales de La Plata, menos por el jurado popular

La defensa pública interviene primero, pide la excarcelación y cuestiona esta prueba. El juez de garantías César Melazo le da plena validez y le dicta la prisión preventiva por homicidio criminis causa, reprimido con prisión perpetua. La defensa oficial apela en hábeas corpus y la Cámara de Apelaciones y Garantías convalida lo actuado en su totalidad. Sin entrar al fondo de la cuestión responde, palabras más, palabras menos que "las formalidades que rodearon al acto están cumplidas dada la presencia en la comisaría de un testigo civil y eso le da prima facie legitimidad al acto". Increíble, pero real.

AAJJ: Los artículos 141 y 282 del Código Procesal Penal son claros al establecer plazos fatales. Si hay una persona detenida, la investigación penal preparatoria no puede durar más de cuatro meses y el proceso en su totalidad no puede exceder los dos años. ¿Qué pasó aquí?

GA: Lisi Ríos es detenido el día mismo que empieza la causa, el 17 de diciembre de 2015. La investigación penal preparatoria no duró cuatro meses. Duró un año y medio y terminó el 20 de mayo de 2017. Allí pasa la causa al tribunal oral, donde estuvo hasta el viernes pasado. Es decir, dos años y cuatro meses más sumados al año y medio que llevaba preso. Todos los plazos legales estaban vencidos. Es más, insistí tanto que me dieron fecha en el tribunal para septiembre de 2019, ya que el juicio estaba pautado para febrero del 2020.




AAJJ: ¿Cuándo toma usted el caso?

GA: Empiezo a intervenir a principios de 2016 junto a mis colegas  Mauro García Strigl y Lautaro Iroz. Enseguida me identifiqué con el caso. Era un drama humano. En el medio nos ofrecen abreviar la causa a cambio de una condena y nos oponemos de plano. Antes de cualquier juicio hay una audiencia  en donde se discute la admisibilidad de las pruebas que se van a utilizar en el juicio. Le pedí al juez que excluyera por ilegal a dicha confesión en la comisaría. No hizo lugar al planteo y la declaró válida y admisible. Es largo de contar, pero nada, absolutamente nada de la prueba incriminaba a Lisi Ríos. El ADN del cuchillo con el que se dio muerte a Quesada no era de él. Había ADN de otras personas en la casa. Lisi Ríos llega a la casa a trabajar un día después de la muerte del electricista. Él aparece cuando Quesada ya estaba muerto. Lo certificaron los peritos, que dataron con precisión el día y hora de la muerte. Pero como Lisi era jovencito, pobre y de Los Hornos, lo llevan engañado a la comisaría "como testigo" y pasa lo que ya todos saben. 1375 días preso y el caso "esclarecido". 

AAJJ:  ¿Por qué decide ir a juicio por jurados?

GA: Soy un defensor a ultranza del juicio por jurados. La justicia penal está sumida en el descrédito y una de las maneras de superarlo es hacer que la ciudadanía controle los juicios participando en ellos como juzgadores. De este modo, no sólo cumplimos con la Constitución, sino que ponemos en marcha un mecanismo sano de participación popular. 

Pero en el caso concreto Lisi y yo nunca tuvimos dudas. Si todas estas injusticias fueron convalidadas por este Poder Judicial de manera corporativa, dijimos: "Contemósle todo esto a la gente". Este caso era un juicio sobre los hechos, no tanto sobre el derecho. A veces con el derecho te terminan enredando en discusiones dogmáticas donde tres jueces técnicos te fundan una condena grave con pruebas viciadas e ilegales y nunca nadie se va a enterar. Siempre supimos que el jurado popular nos iba a escuchar y a entender mucho mejor. Nos podía ir bien o mal, pero iban a valorar nuestros argumentos con mayor imparcialidad, justicia y sentido común. Y así sucedió. 





AAJJ:  ¿Cómo fue el juicio y por qué razón usted cree que el jurado declaró a Lisi no culpable?

GA: El jurado se enfocó en tres aspectos objetivos que surgieron con total claridad en el debate. La contundente declaración de Lisi Ríos, el ADN negativo en el cuchillo homicida y la presencia de ADN de otro sujeto en él y la pericia que certificaba el momento exacto y el horario de la muerte. La fiscalía jamás pudo remontar ese cuadro desincriminatorio. Era muy sólido. Lisi jamás negó su relación con Quesada, ya que trabajaba allí. Pero no había prueba alguna de que él lo mató. El jurado lo vio así.


AAJJ: La foto suya abrazando a Lisi que dio la vuelta al país habla más que mil palabras....

GA: Así es. Es el resumen perfecto de una grave injusticia reparada. Cuando escuchamos el veredicto de "NO CULPABLE", nos quebramos de la emoción. Se había hecho justicia. El Pueblo se había pronunciado y puso las cosas en su lugar. Lisi Ríos LIBRE para siempre. Cuando me repuse un poquito, me di cuenta que el jurado estaba de pie y aplaudiendo. Jamás en mi vida lo olvidaré.





La causa armada más famosa del cine.
"Sed de Mal", con Orson Welles

El otro gran clásico del cine. Un jovencito inocente
salvado de la silla eléctrica por un jurado
Leer noticias aquí:

- Cosecha Roja (24/09/19): "Cuatro años preso por un crimen que no cometió" (ver)

- La Nación (22/09/19) "Lo acusaron de matar a su jefe y pasó casi cuatro años preso: era inocente" (ver)

- TN (23/09/19): "La Plata: estuvo casi cuatro años preso por el crimen de su jefe y lo declararon inocente" (ver)

- Perfil (29/09/19): "Pasó 1.375 días en prisión y era inocente: "Fue una pesadilla" (ver)