viernes, 8 de noviembre de 2019

MERCEDES: Sangriento drama pasional entre gitanos. Infidelidad, cuernos, ajuste de cuentas y salvaje homicidio a escopetazos. CULPABLE POR UNANIMIDAD

El más famoso de todos los gitanos. El único. Roberto.

"Cara de gitana, dulce apasionada, me diste tu amor con una espada. (...) Otro te abrazaba, otro te besaba, pero eras a mí, a quien mirabas ..."  dice la famosa canción de Daniel Magal.

Un tremendo hecho sacudió a la comunidad zíngara de Moreno y puso en evidencia que, a veces, los mecanismos alternativos y comunitarios de resolución de conflictos no sirven para nada. Sobre todo cuando lo que está en juego es el honor. El honor gitano. El Honor del Pañuelo.

Antes de ver lo que pasó (ya que el jurado tuvo la palabra final), detengámonos en los detalles y costumbres de este glorioso y sufrido Pueblo, con miles de años de persecución, prejuicios y estereotipos de toda clase sobre sus espaldas.

Escena de "Tiempo de Gitanos", de Emir Kusturica

Honor y sangre: los milenarios códigos gitanos

La periodista Florencia Silva, del portal Mendoza Post, escribió en mayo de 2019 un extraordinario artículo con motivo del salvaje asesinato de Miguel Yadón y un diputado radical a metros del Congreso de la Nación (ver). El crimen quedó filmado en las cámaras. Al principio se creyó que fue un homicidio político. Luego se supo que fue un ajuste de cuentas gitano.

"En la comunidad gitana hay valores muy arraigados vinculados al respeto por la mujer. El gitano ni mata, ni viola a una mujer, dice una fuente de la comunidad. El casamiento es una celebración muy importante. La tradición marca que los contrayentes deben ser jóvenes y en las comunidades más cerradas aseguran que suele exigirse la "máxima pureza"

En este sentido, si la mujer no es virgen, solo se podrá casar si encuentra a un varón soltero dispuesto a unirse a ella. En el pasado, algunas sectores más ortodoxos hacían la prueba del pañuelo, como "tester" de pureza. Consistía en introducir un pañuelo blanco en la vagina para romper el himen. Las manchas que quedaban en el pañuelo eran la afirmación de la "pureza", la virginidad, para ser claros.

La novia impoluta no es lo único. Hay otros dos valores sagrados para los gitanos: la fidelidad -exigida tanto en el seno del matrimonio como en el mantenimiento de los vínculos familiares- y el de la palabra. Esto significa que se consideran personas de respeto que "todo el mundo sabe que cuando dan su palabra, la cumplen".

Estos pilares podrían comprenderse en el contexto del crimen de Moreno.


Casamiento gitano en "Gato Negro, Gato Blanco",
de Emir Kusturica

Los hechos

Rubén Darío Jovanovich tenía 44 años y estaba casado con Liliana Merich (44). Pero resulta que Jovanovich mantuvo un fogoso romance clandestino con una adolescente zíngara de sólo 17 años de edad. Lo peor de todo: la jovencita pertenecía a la misma comunidad de Moreno. El padre, Darío Gustavo Iancovich (45 años) se enteró y su mundo se vino abajo. El honor se había perdido. Ya no podría casar a su hija según sus ancestrales costumbres.

Iancovich decidió blanquear la afrenta ante el Consejo de Gitanos de Respeto, otra de las milenarias instituciones gitanas. Es un cuerpo abocado a la resolución de problemas dentro de la comunidad, conformado por los adultos mayores.

Consejo Gitano de Respeto

El affaire fue muy mal visto dentro de la comunidad y el hombre recibió gestos contundentes de reprobación. Para peor, su esposa se enteró de esta trama de sexo, amantes y relaciones prohibidas y todo desbarrancó. Los códigos gitanos habían volado por los aires. Se veía venir lo peor. 

El caso de infidelidad y de lujuria clandestina fue sometido al Consejo. El gitano estuprador fue condenado a pagar al padre de la adolescente la suma de 150 mil pesos. Cumplió con esa sentencia a los pocos meses.

Pero se ve que el resarcimiento económico no fue suficiente para aplacar la ira y el honor mancillado del padre ofendido. No había dinero alguno que lavara su deshonra. Sólo un medio había disponible. El balazo.


Escopeta pajera


Aquel 4 de septiembre Iancovich tomó una escopeta del tipo “pajera” y fue en busca del zíngaro que sedujo a su hija. Lo esperó en el cruce de Beethoven y Miguel Angel de la localidad de Moreno. El gitano infiel apareció nada menos que con su esposa a bordo de un Toyota Corolla blanco. Ahí los agarró el acusado y le descerrajó tres escopetazos. Murió en el hospital.

El juicio por jurados


El tribunal de jurados fue presidido por la jueza Claudia Liliana Esquivel. La acusación estuvo en cabeza del fiscal Eduardo Lennard y la defensa a cargo del abogado Pedro Vertricelli.

La fiscalía lo acusó por el delito de homicidio agravado por el empleo de arma de fuego y portación ilegítima de arma de fuego de uso civil.

La defensa, en tanto, alegó que el homicidio había sido por accidente, ya que los disparos se habrían producido como consecuencia del forcejeo entre ambos. ¿Tres balazos?

El caso de la defensa recibió un golpe demoledor cuando los peritos descartaron esa posibilidad. Una escopeta pajera necesita ser accionada realizando un movimiento varonil masturbatorio que hace imposible que por accidente se produjeran tres disparos sucesivos.

La jueza envió al jurado a deliberar para decidir entre las siguientes opciones:

HECHO 1:
  • Culpable de homicidio agravado por el empleo de arma de fuego.
  • Culpable de homicidio culposo.
  • No culpable.
HECHO 2:
  • Culpable de portación ilegítima de arma de fuego de uso civil.
  • No culpable.

El jurado deliberó por aproximadamente una hora y arribó a veredictos unánimes de culpabilidad por ambas acusaciones. Lo esperan al gitano varios años a la sombra.

Leer cobertura del crimen:

- Crónica (05/09/2017): Sangriento drama pasional entre gitanos [Ver]