viernes, 1 de noviembre de 2019

SAN MARTÍN: Veredicto unánime de culpabilidad para tres ladrones que mataron de un tiro en la cabeza a comerciante en Villa Ballester

Eduardo Herlein agonizó y murió en su local

"Que paguen por lo que hicieron". Ese fue el lapidario testimonio ante el jurado del hijo del comerciante Eduardo Herlein (61), asesinado de un balazo en la cabeza por tres ladrones que entraron a su comercio de zapatillas el 13 de junio de 2017.

"Era la tercera vez que nos robaban en el negocio", continuó el joven Martín Herlein, quebrado por el llanto."Impotencia, no hay otra manera de definir esto. Mataron a mi papá.  Dieron cuatro vueltas a la manzana en un auto robado tanteando el negocio. Como mi papá forcejeó con ellos, lo fusilaron de un tiro en la cabeza".

"Mi mamá se llevó al peor parte. Lo vio agonizando y pidió ayuda desesperada. Pero no hubo tiempo de hacer nada. La herida había sido mortal. Mi papá murió en los brazos de mi vieja", dijo Martín.





LOS HECHOS DETERMINADOS POR EL JURADO

El día 13 de junio 2017 a las 16:30 hs Carlos Emanuel Ortiz, Luis Alberto Vera y Emanuel Jesús Jofré decidieron salir a robar armados con un revólver. Se dirigieron a bordo del Peugeot 208 patente NUA879 de color bordó hasta el comercio de calle Balcarce 3086 de Villa Ballester, San Martín. El auto también era robado en un hecho en CABA. Descendieron Ortiz (armado con el único revólver) y Vera. El chofer era Jofré, que esperó en el vehículo.  

Se hicieron pasar por dos chicos que iban a comprar zapatillas pero Eduardo Herlein, de 61 años, se dio cuenta enseguida que lo iban a robar. Uno de los ladrones, Ortiz, le había pedido un par de zapatillas mientras que Vera supuestamente se hacía el que miraba las estanterías, esperando que pasara al fondo del negocio.

Herlein corrió para activar la alarma anti robos. Ortiz lo advirtió, se le fue encima con el arma, forcejearon y le disparó en el rostro.

“Los delincuentes huyeron sin robar nada en el mismo vehículo en que llegaron, al que luego abandonaron en las cercanías de la Villa Loyola de San Martín”, declaró un jefe policial ante el jurado. Los peritos realizaron las tareas en el vehículo y obtuvieron huellas y rastros de los homicidas. Fueron detenidos días después y llevados ante el jurado popular.

Los vecinos, consternados, se reunieron en la
puerta del local.

OTROS HECHOS JUZGADOS

Ortiz también fue juzgado por el asalto a mano armada (con disparos incluidos) en el Restaurante mexicano Wantaco, de Villa Ballester. Sembró el pánico entre los comensales y huyó a cara descubierta. Los jurados lo condenaron por unanimidad.

A Vera, además, lo condenaron unánimemente por tenencia ilegal de arma de uso civil. Cuando lo detuvieron en el allanamiento en su casa (vivía con sus padres), encontraron en una caja de herramientas un revólver calibre 32. En el juicio declaró que era de su papá. Los jurados no le creyeron y lo condenaron también.

El restaurante asaltado por Ortiz
en otro hecho.


EL JUICIO

El juicio por jurados fue presidido por el juez Alejandro Moramarco. La fiscal, Noemí Carreira, acusó a los tres detenidos por homicidio criminis causa. Esto es, quien mata para cometer un robo. La pena es perpetua y se exige la unanimidad del veredicto.

Cada acusado tuvo su abogado. Vera fue representado por la defensora oficial Fabiana Natiello. Su estrategia fue clara y precisa: reconoció ante el jurado que su cliente fue a un robo con armas, pero sostuvo que Vera, que estaba desarmado, jamás tuvo la intención de matar a nadie. 

Por tal razón, le presentó al jurado dos alternativas: que lo condenaran por el delito menor incluido de robo con armas o, en su defecto, del homicidio en ocasión de robo (CP, 165). El defensor de Jofré, que jamás entró al local, siguió en esa misma línea.

Después de escuchar toda la prueba y las instrucciones del juez, el jurado se retiró a deliberar. Estuvieron varias horas, hasta que anunciaron que habían llegado a un veredicto.
Declararon culpable a Ortiz y a Vera del homicidio criminis causa de Herlein por unanimidad. Les dieron perpetua en el acto.
A Jofré -el chofer que nunca entró al negocio- lo declararon culpable de homicidio en ocasión de robo.
A Ortiz, además, lo declararon culpable del delito de robo a mano armada del Restaurante Wantaco.
A Vera, también, lo declararon culpable de tenencia ilegal de arma de uso civil


María del Carmen González Molinari y Noemí Carreira (fiscalía).
Fabiana Natiello y María de la Paz Guntern (defensoría),
tras el veredicto.

Leer noticias aquí:

La Nación (13/06/17): "Asesinaron de un balazo a un comerciante durante un asalto en San Martín" (ver)

TN (13/06/17): "El hijo del comerciante asesinado en Villa Ballester: "Que paguen por lo que hicieron" (ver)