viernes, 6 de diciembre de 2019

MENDOZA: Un jurado de San Martín condenó a femicida que lapidó a su mujer a ladrillazos

El acusado y su víctima

José Llanos Martínez (21) estaba en pareja desde hacía solo un mes con Gregoria Flores (32), que a su vez tenía tres hijos. Ambos son de nacionalidad boliviana y se dedicaban a la cosecha de verduras y frutas en San Martín, en el este mendocino.  

La relación no duró prácticamente nada. Llanos estaba enfermo patológicamente de lo que la sociedad patriarcal llama "celos", pero que el fiscal Oscar Sívori puso en mejores términos: “Esta chica, con treinta años y sola, trabajaba para cuidar a sus hijos y conoció a este señor que se creyó dueño de ella”, sostuvo el fiscal en su alegato. "Se trató de una lapidación y quedó claro que el asesino lo hizo por celos”.


Gregoria Flores, asesinada


Llanos creyó que Gregoria "lo gorreaba con un tractorista" (sic). Aprovechó las enormes distancias y la soledad en las fincas donde se hacía la cosecha, la llevó hacia un rancho abandonado y la lapidó a ladrillazos. Luego se sacó la remera, se la anudó al cuello y la ahorcó parado desde atrás, apoyando su rodilla en la espalda de ella y jalando hacia arriba. Después la enterró a 50 cm de profundidad. 

Durante el juicio, sobrevoló la posibilidad (no probada) de que Gregoria haya estado con vida cuando fue enterrada. 


El querellante Rosello señala a Llanos.
A su lado, su defensor Lautaro Brachetta

Esa misma noche Llanos huyó a Bolivia. Mientras tanto, a Gregoria la buscaban por cielo y tierra. Pero Llanos pasó a ser el principal sospechoso de la desaparición de la mujer. La policía local lo hizo regresar con el pretexto de que si no volvía, serían sus padres quienes enfrentarían la causa judicial.

Al volver, Llanos no confesó el crimen: simplemente se limitó a decir que Gregoria estaba muerta y señaló a los detectives el lugar en el que estaba enterrado el cadáver. Hacia allí fueron los policías y encontraron a Gregoria, los ladrillos con sangre y la remera anudada al cuello.

Era el 1 de marzo del año 2018 y el lugar estaba en el fondo de la finca Tejerina próxima a la Ruta 31 por donde pasa el canal San Martín en Tres Poteñas, donde residía junto a sus hijos y a su pareja.


La finca donde tuvo lugar la ordalía

Durante el debate ante el jurado, Llanos guardó silencio en todo momento. Su defensor Lautaro Brachetta, hábilmente, pidió la condena por circunstancias extraordinarias de atenuación para evitar la perpetua, basado en las circunstancias personales de la dura vida de Llanos y su juventud. El jurado no lo acompañó.  


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Los miembros del jurado decidieron, en una votación unánime, que Llanos es culpable del delito de "homicidio agravado por el vínculo  y por ser en contexto de violencia de género", es decir, por femicidio.

Tras la decisión unánime de los jurados, la jueza técnica Viviana Patricia Morici, quien condujo su primer juicio por jurados con gran solvencia, condenó al joven a prisión perpetua. La pena coincidió con lo solicitado por los fiscales Oscar Sívori y Martín Scatareggi y los abogados querellantes Juan Rosello y Jorge Cantalejos.

De este modo, Mendoza cerró su brillante año 2019 con doce juicios por jurados. Un éxito en toda la línea del sistema de justicia ciudadana.


Jueza Viviana Morici




 VIDEO DEL NOTICIERO CANAL 9






Leer noticias aquí:

- Infobae (6/12/19): "Femicidio en Mendoza: condenaron a prisión perpetua a un joven por asesinar a ladrillazos a su esposa, ahorcarla y enterrarla" (ver)

- Mendoza on line (6/12/19): "Femicidio en San Martín: perpetua por matar a su pareja a ladrillazos" (ver)

- Mendoza Post (6/12/19): "Perpetua para el femicida que mató a su pareja a ladrillazos en el Este" (ver)