viernes, 21 de febrero de 2020

SAN RAFAEL, Mendoza: Llamó al 911 y confesó haber degollado a su mujer. Perpetua

Roxana Ferreyra y su asesino

Operadora 911: 911 ¿cuál es su emergencia?
Ramón Castro: (a los gritos) “Yo la maté, era mi ex”
911: “Señor, ¿dónde está?
RC: "Peleamos, habíamos tenido problemas y hace tiempo veníamos peleando”
911: Ya vamos para allá. ¿Dónde está, señor?
RC: “Estoy arriba de una planta, en una finca. Ya sé que voy en cana, le pegué una puñalada en el cogote. Tiene que estar muerta porque sangraba mucho”.


El jurado escuchó este pasaje estremecedor de su confesión a la operadora del 911 y no tuvo dudas: culpable por unanimidad de femicidio y la agravante del vínculo por matar a su ex pareja Roxana Ferreyra, madre de sus 3 hijas (y otro niño más de una relación anterior).


La escena del crimen


Así terminó hoy el primer juicio por jurado del 2020 en Mendoza contra Ramón Castro, quien fue juzgado en San Rafael por el femicidio de su ex pareja, Roxana Ferreyra, ocurrido en General Alvear en noviembre de 2018.

El jurado popular, compuesto por 6 hombres y 6 mujeres, coincidió con lo expuesto por el fiscal Pablo Peñasco, quien aportó pruebas claves en el debate y no dudó en afirmar que Castro mató con plena intención a su ex pareja.

LOS HECHOS

El femicidio fue el final de un historial de violencia inaudita de Castro hacia Ferreyra. El año pasado la mujer lo había denunciado porque la atacó a ella y una hija a martillazos. Por ese hecho el hombre tenía una causa abierta por violencia de género que fue elevada a juicio hace un año pero aún no tenía fecha de inicio. Además estuvo con prisión domiciliaria y estaba vigente una orden de restricción de acercamiento.

Ferreyra era cosechera en la pulpera Fénix y trabajaba en un almacén del paraje El Ceibo. Tenía tres hijas de 8, 9 y 19 años fruto de la unión con Castro y también un hijo de 22 años de una relación anterior.

Como cada mañana, Roxana dejó su casa en el barrio Zangrandi para llevar en moto a sus hijas a la escuela, se despidió y siguió camino al trabajo. Eran alrededor de las 8 hs cuando en calle C, entre calles 10 y 12, Castro la esperó oculto con su propia moto a un costado del camino. Al verla pasar, la embistió con todo y cayeron al suelo.

Emoción de la familia tras el veredicto del jurado

Para el jurado, el hombre actuó con todo cálculo porque “en el lugar quedaron marcas de derrapes y la rueda de la moto de Castro estaba hecha un ocho”, aseguró el perito accidentólogo de la fiscalía.

Ambos se reincorporaron, entablaron una discusión pero poco importaron las palabras: Castro la tironeó hacia un costado, le cortó el cuello y le clavó el cuchillo en la espalda y en el abdomen. Arrojó el cuerpo desde un puente a un desagüe y salió corriendo. 

Días más tarde, la policía inició un rastrillaje y encontró el cuchillo tirado en un cañaveral manchado con la sangre de Roxana.

En octubre del año pasado un tribunal le concedió la libertad condicional con la sola condición de que se mantuviera alejado de la familia. Al momento del homicidio, la prohibición de acercamiento estaba vigente.


El femicida durante el juicio


LA DEFENSA: 
ATENUANTE DE EMOCIÓN VIOLENTA

El jurado desestimó así por completo el intento de la defensa del imputado por demostrar que el sujeto actuó bajo estado de emoción violenta, con el único propósito de reducir la pena. Sin embargo, ni siquiera el perito de parte, ofrecido para el debate, contribuyó a esa estrategia, por lo que el final fue ineludible.

El caso conmocionó al sur mendocino

Castro, por ser hallado culpable del delito homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género, fue condenado inmediatamente a prisión perpetua por parte del juez Julio Bittar, quien llevó adelante su primer debate ante jurados con toda solvencia.

VEA AQUÍ EL VEREDICTO





Leer noticias aquí:

- Los Andes (6/11/18): "Otro femicidio en Alvear, el décimo del año en Mendoza" (ver)

- Diario de San Rafael (21/02/20): "Caso Roxana Ferreyra: perpetua para Ramón Castro tras ser declarado culpable por el jurado" (ver)