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jueves, 11 de noviembre de 2021

NECOCHEA: "Mi papá mató a mi mamá", gritó la niña a un vecino. Jurado declaró culpable a Farías por el femicidio de su esposa

 

Farías tras el femicidio
a tiros de su esposa


"Mi papá mató a mi mamá", gritó la niña de 12 años a su vecino de una casa del otro lado de la calle, desde donde ya habían escuchado los dos balazos con los que Guillermo Farías, de 42 años, había asesinado a Natalia Bandiera, de 41, que había sido su pareja hasta hace unos días, cuando ella decidió cortar la relación de manera definitiva.

Desde allí, junto a otros residentes de esa calle 100 al 4500 y cercanías, en Necochea, palpitaron y sufrieron el paso siguiente del enajenado Farías. El jurado no podía creer los testimonios que oía: "Llamá a la cana que maté a mi mujer", le dijo Farías, con su torso desnudo y el 38 en la mano, a su azorado vecino Walter Bagnato.

Llegaron tres policías en un patrullero y los baleó. Uno de los proyectiles dio en el parante del patrullero, del lado del acompañante. En la vereda, el femicida resistió, entre amenazas de suicidarse o asesinar a los efectivos. El jurado escuchó de los vecinos cómo se descontroló la situación.

 


"El jurado lo declaró culpable de manera unánime por homicidio agravado por el vínculo, por violencia de género y por ser con arma de fuego. 

La jueza Luciana Irigoyen Testa conducirá la audiencia de pena para imponer la prisión perpetua tras el veredicto del jurado popular".


Farías salió otra vez a la vereda y decidió atrincherarse apenas se vio cercado por la policía. Se convocó a negociadores del Grupo Halcón,  que de a poco ganaron metros y confianza con el femicida, que por momentos resistía y en otros ponía condiciones para entregarse. 

Mientras tanto se apoyaba el caño del revólver en la sien, en otros momentos lo ingresaba en su boca, como amenazas de suicidio. O apuntaba a los oficiales, con ese vozarrón que advertía que estaba decidido a disparar a quien se le acercara demasiado.

A la negociación se sumó el propio fiscal José Luis Cipoletti, que actuó en el juicio ante el jurado dos años después.

"Si se acercan, los mato", les advertía. Casi cuatro horas llevó la negociación para que depusiera su actitud y entregara el revólver calibre 38 que manipulaba.

LOS MOTIVOS  DEL CRIMEN Y EL JUICIO POR JURADOS

Si bien la niña le reconocía el rol dentro del grupo familiar, Farías no era su padre biológico ni de los otros dos hijos de Bandiera, una de 17 y otro de 21, que no estaban en la casa. Solo se encontraba la más pequeña junto a una prima, que declararon ante el jurado. 

La autopsia confirmó que la muerte se produjo por dos heridas de bala, en ambos casos a quemarropa. Uno de los proyectiles perforó el abdomen de la víctima, con el arma apoyada contra el cuerpo. El otro le dio sobre el rostro. La víctima murió en el acto.


La víctima y su asesino

La mujer ya había presentado una denuncia por violencia de género en un tribunal de familia local. La citaron con la intención de avanzar con una orden de restricción de acercamiento para su ex pareja, que la hostigaba a partir de que ella decidió separarse. "La citaron, pero no fue".

El jurado escuchó con lujo de detalles los reiterados episodios de violencia psicológica y física que sufría la mujer, a través de la prueba testimonial aportada por familiares y allegados.

Del calvario que vivió la víctima dio cuenta  Gianluca Spagnuolo, hijo de la víctima que con 17  años abandonó la vivienda luego de una fuerte discusión con Farías, “no quería saber más nada con esta situación de violencia”, aseguró el joven, agregando haber presenciado “miles de discusiones”.

También expresó haber visto a su madre con un brazo quebrado y en otra oportunidad aplicándose hielo en el rostro, al presentar marcas y encontrarse hinchado. Según Spagnuolo, “tenía temor a denunciarlo por represalias a sus hijos”.

Señaló que el individuo conocía las contraseñas de las redes sociales, puntualizando que “ella no podía hablar con nadie, él la tenía controlada todo el tiempo,  estaba enfermo de celos”.

“UN INFIERNO”

Alicia Susana Martín, mamá de Bandeira declaró en el mismo sentido que su nieto. En medio de llantos detalló numerosas situaciones de violencia, separaciones seguidas de reconciliaciones y hasta maltratos hacia su persona; Resaltó que Farías “es “un cínico, mentiroso, manipulador; todo lo peor que puede tener una persona; su vida con él era un infierno”.

En otro pasaje de la declaración Martín hizo mención a que su hija le había comentado que se iba a separar porque “no lo aguantaba más”, añadiendo que ella “tenía miedo, él siempre llevaba un revólver en el auto”.

En pleno proceso de ruptura de la pareja, Bandiera decidió refugiarse en la casa de un familiar. Luego volvió a su hogar porque él habría aceptado irse y dejarle el lugar donde ella vivía con sus hijas. Allí también tenía la ropa que vendía, su forma de ganarse la vida que compartía con un hobby: cantar. En esa veta artística la conocían en Necochea como La Naty.

Farías, que trabaja en la construcción y hacía changas como personal de seguridad en eventos, volvió durante la tarde de este domingo a la que había sido su casa, enfurecido por los celos y una supuesta infidelidad de su ex pareja. 


MUERTE ANTICIPADA: los audios

Durante la última jornada la fiscalía reprodujo al jurado varios  mensajes de audio que en tono de discusión se intercambió la pareja cuando se hallaba separada y revelan de manera anticipada, por parte de Bandiera, el lamentable desenlace fatal ocurrido pocos días después.

En uno de ellos la víctima le recrimina  textualmente: “No te soporto más por esas actitudes de m…..que tenés hacia nosotros, agaché la cabeza durante diez años, no te soporto más porque en cualquier momento  sacas un arma, hacha o cuchillo y me matás”.

En otro audio la víctima se expresa de manera furiosa: “Te olvidaste cuando me desfiguraste la  cara, me quebraste el dedo, me sacaste el codo”. En respuesta a uno de ellos, Farías reconoce: “No te he tratado bien como te  merecés, no quiero terminar mal, quiero terminar bien”.


"Como ella no abría la puerta, ingresó por la ventana. Rompió el vidrio y en la cocina, con vista a la calle, la mató antes de que avanzara cualquier discusión. Las dos niñas, que estaban en el interior, a los gritos corrieron en busca de ayuda."


Los vecinos, encerrados en sus casas, espiaban por las hendijas de las ventanas una escena de extrema tensión y dramatismo. Cuando caía la noche, de rodillas sobre la vereda, aceptó entregar el arma y que lo detuvieran.


LA DECLARACIÓN DEL ASESINO: "NO ME ACUERDO DE NADA"


Lágrimas de cocodrilo

Luego de casi dos años de mantenerse callado Farías decidió declarar ante el jurado y las partes. Lo primero que hizo, sin mucha convicción, fue lo obvio: pedir perdón por lo sucedido a los hijos de su ex pareja, la familia, amigos y la sociedad.

Manifestó que un encuentro entre ambos Natalia le dijo de cortar la relación para siempre porque estaba “conociendo a otra persona”.

“Quedé shockeado, mi cabeza estalló y partir de ahí no recuerdo  bien todo lo que pasó después”, indicó el detenido. Y se largó a llorar. 

Ayer el jurado no tuvo piedad con él: tras varias horas de deliberación, luego de las instrucciones de la jueza, lo declararon culpable por unanimidad por todos los cargos más graves con que acusó el fiscal Walter Pierrestegui. No prosperó la alternativa atenuada de su defensor oficial, Marcelo Ruiz.

Leer noticias aquí:

- Política Necochea (11/11/21): "Fue declarado culpable Farias por el femicidio de Natalia Bandiera" (ver)

- El Ecos (10/11/21): "Veredicto por el crimen de Bandeira" (ver)

- La Nación (18/11/19): "Femicidio: "Mi papá mató a mi mamá", el grito de un niña a un vecino" (ver)

- TSN Necochea (11/11/21): "Guillermo Farías será condenado a perpetua" (ver)