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viernes, 8 de abril de 2022

MAR DEL PLATA: Padre mató a su hijo, harto y cansado de su adicción. Culpable de homicidio atenuado

Tribunales de Mar del Plata.

Culminó con condena en Mar del Plata un juicio por jurados que sacudió al país. 

El jurado encontró culpable a un padre de 61 años, harto y agotado por las agresiones de años de un hijo de 28 perdido por las drogas, por haberle pegado un tiro. 

El muchacho Diego Cuenca murió, y el jurado condenó a su padre Guillermo Cuenca, pero por un delito menor incluido que le permitirá salir en libertad.


LOS DRAMÁTICOS HECHOS


"Si mi hijo vuelve le voy a pegar un tiro", dijo el padre.

"Pegale 100 si querés, pero yo me voy", dijo la madre

 

Ese 4 de junio de 2020 las palabras que Guillermo Cuenca dijo no fueron un simple enojo. La amenaza era real, tenía un revólver calibre 14 en su habitación y juró que si su hijo, Diego, volvía a su casa de Figueroa Alcorta al 2000 le iba a disparar. Y así fue.


La vida de esa familia era un calvario. Un vía crucis. La culpable: la droga.


La relación entre Guillermo Cuenca y su hijo, Diego, era muy violenta desde hacía ya mucho tiempo. Las peleas en la casa de Figueroa Alcorta al 2000 eran constantes, muchas veces motivadas por el mal carácter del padre y el consumo problemático de drogas del hijo. 

En más de una ocasión había tenido que intervenir la policía por denuncias al 911 de vecinos. Era tal la violencia que se vivía en esa casa que en el año 2017 la hermana de Diego dejó la casa, ya que su hermano la agredía y le daba miedo.

El 4 de junio de 2020, la esposa de Guillermo Cuenca y madre de Diego llamó al 911 porque los hombres se peleaban y no los podía separar. Cuando el personal policial llegó al lugar ya se habían calmado, por lo que los uniformados se retiraron. Pero la tensión era indisimulable.


Laura Solari,
Defensora oficial

A las pocas horas los Cuenca comenzaron a pelearse y la mujer volvió a llamar al 911. Cuando la policía llegó a la casa de Figueroa Alcorta al 2000, Diego se saltó un paredón y se escapó del lugar. "Si mi hijo vuelve le voy a pegar un tiro", dijo Guillermo Cuenca enfurecido frente a su esposa y la policía.

La policía no consideró esos dichos como una amenaza real, por lo que se retiró nuevamente.  A la media hora Diego volvió. Su madre le pidió que se tranquilizara, que no discutiera más con su padre, pero otra vez volvieron a pelear: "Bueno, mátense, yo me voy" dijo la mujer, y Guillermo Cuenca le respondió "Si te vas, le voy a pegar un tiro". "Pegale 100… pero yo me rajo"… dijo la mamá.

La mujer se fue hasta la esquina de Fortunato de la Plaza ya que no quería presenciar otra pelea, sin saber que esa sería la última. Eran cerca de las 23 cuando la discusión terminó de la peor manera: Guillermo Cuenca fue hasta su habitación en la planta alta, tomó un pistolón calibre 14 marca Ranger y le disparó a su hijo en el pecho. La herida fue justo debajo de la tetilla izquierda, a la altura del corazón.

Diego Cuenca salió de su casa herido y a los gritos pidiendo ayuda. Se sacó la campera para quedar con el torso desnudo y que sus vecinos vieran la herida en su pecho. "Me disparó mi viejo, llamá a una ambulancia y dame agua", alcanzó a balbucear antes de caer boca arriba al pasto.

Uno de los vecinos respondió a ese pedido de ayuda y llamó al 911. Luego salió de su casa y le ofreció agua a la víctima, pero Guillermo Cuenca salió a su encuentro y le gritó: "¿Qué hacés? No te metas y andate para adentro". Al ver que el hombre estaba alterado y armado se resguardó en su casa.

Guillermo Cuenca ingresó a su casa, dejó el arma y salió con una frazada, la cual arrojó sobre su hijo. “Te voy a pegar otro tiro”, le dijo a Diego, que agonizaba en el suelo.

Personal policial fue hasta el lugar y al llegar encontraron que un joven se encontraba herido en el suelo, por lo que solicitaron una ambulancia del SAME. Al acercarse, la víctima alcanzó a decir que se llamaba Diego Cuenca y que su padre le había disparado.


"Yo le disparé porque me tenía cansado"

 

La madre de Diego, al ver las luces de la policía se acercó a su casa y al ver a su hijo herido en el suelo arremetió contra su esposo. "Hijo de puta, lo mataste, sos una basura", le gritó la mujer a Guillermo Cuenca, mientras la policía lo detenía y lo subía al patrullero.

Diego Cuenca fue trasladado en una ambulancia del SAME de urgencia al Hospital Interzonal, pero a poco de ingresar falleció de un paro cardio respiratorio a causa de las heridas.


EL JUICIO


En este nuevo juicio por jurados que se llevó a cabo en Mar del Plata se debía determinar si Cuenca había incurrido en homicidio agravado por el vínculo, mató en legítima defensa o se había excedido en esa condición, emoción violenta o circunstancias extraordinarias de atenuación.

El caso dividió a la comunidad respecto a la actitud criminal de Cuenca. La víctima, según se describió durante el juicio, era adicto a distintas sustancias y se lo consideraba foco de crisis en su grupo familiar. Su hermana se fue de la casa por esta tensión y la madre, frente a otra discusión fuerte entre padre e hijo, los despidió con un saludo que parecía presagiar lo que ocurriría horas después: “Mátense ustedes, yo me voy”, les dijo.

Cuenca ya había avisado a su entorno que estaba dispuesto a matar a su propio hijo frente a la situación repetida de peleas que eran constantes y escalaban día a día en niveles de agresión. Para la defensa, cuando mató fue para protegerse.

Los doce jurados escucharon esta mañana los alegatos de la fiscal Romina Díaz, al frente de la acusación, y de la defensora oficial Laura Solari. Al cabo de la audiencia, el juez Nestor Conti al frente del Tribunal en lo Criminal N° 2, se dispuso a brindarle al jurado las instrucciones finales. 


El juez Conti


Al finalizar, el jurado se trasladó a la sala donde plantearon posturas hasta alcanzar una posición unánime que a media tarde confirmaron al tribunal. Tras dos horas de deliberación, el jurado consideró a Cuenca culpable de homicidio con exceso en la legítima defensa.

El vicepresidente de la A.A.J.J., Dr. Andrés Harfuch, brindó su opinión a diversos medios de comunicación que difundieron el resultado de este caso a lo largo y a lo ancho del país. “Este jurado nos dio una lección de civismo”,  y además destacó que “ha encontrado al acusado culpable porque no podía escapar del castigo, pero también quiso decirle al tribunal que lo declaren culpable, pero con atenuantes”

“Protege la norma de no matarás, pero también entendieron en el jurado que había poderosas razones que llevaron a Cuenca a matar a su hijo”, afirmó.


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