AVISO

AVISO - ENLACES FUERA DE SERVICIO:
Algunos enlaces se encuentran momentáneamente sin funcionamiento por problemas técnicos de la plataforma. Disculpe las molestias, estamos trabajando para solucionarlo

jueves, 14 de abril de 2022

ZÁRATE-CAMPANA: Mejicaneada entre chorros, pelea por el botín, tiros, una confusa muerte y Aberratio Ictus. Not Guilty

Beatles forever...eternos
en el alma de su pueblo

Finalizó hoy uno de los casos más bizarros llevados alguna vez a jurados en este ispa. El desenlace era absoluta y completamente previsible, y no porque lo hayan anunciado Los Beatles, en un raro tema inédito de George Harrison de 1968 que quedó afuera del Álbum Blanco. 

El tema en cuestión se llama NOT GUILTY y cuaja perfecto acá. Porque el jurado declaró no culpable a Manuel Orlando Apablaza (33) de haber matado a su compinche Santiago Batista (32).

Volvamos al Swinging London y a Carnaby Street de los gloriosos años ´60. A George mucho no le gustó la onda que le pusieron los otros tres Beatles cuando tocaron Not Guilty, cosa harto evidente para cualquiera que escuche Anthology (1995). La canción estaba maldita, al igual que este infecto caso. Iba a estar (pero tampoco entró) en el disco triple y mundialmente famoso All Things Must Pass de 1970. Hare Krishna, Krishna, Krishna, Hare, Hare.

Un disco extraordinario gracias a la Pared de Sonido creada por el célebre productor Phil Spector, el mismo al que un jurado de California en 2009 declaró GUILTY por el homicidio en segundo grado de Lana Clarkson, una actriz que conoció dos horas antes en el puticlub "House of Blues", donde ella trabajaba. Spector la llevó a su casa, la fajó a golpes y le pegó un tiro en la boca. Murió en una prisión californiana el año pasado a los 81 años. Not Guilty finalmente apareció en el octavo disco solista "George Harrison" de 1979.


Lana Clarkson y Phil Spector.


Nos fuimos por las ramas porque el rock nos puede. Y vaya si nos puede. No hay caso, nos perdemos. Pero dejemos por un momento al rock y volvamos a este sumidero cloacal de agachadas, botines mejicaneados y falta de códigos tumberos acaecido en un pesadísimo suburbio del barrio Lubo de Campana.

Nuestra mano larga -que llega hasta los lugares más recónditos- dio con un extraordinario periodista local especializado en notas policiales y judiciales. Se ve que el hombre tiene llegada al mundillo de fiscales y abogados y conoce como nadie la jerga de tribunales. 

Su síntesis del caso es sencillamente maravillosa: 

“Mirá, por lo que decían los fiscales era un claro caso de aberratio ictus (error en el golpe), pero después en el juicio surgieron otras cuestiones. Tres chorros estaban discutiendo, uno trató de matar al otro y terminó matando al tercero que estaba en esa asamblea de 40 malandras que se habían juntado en la vereda”

“Uno de ellos, el que sería la hipotética víctima a quien trataron de matar, es un tal “Monedita”, que se encuentra prófugo porque ha hecho desastre en la zona; los antecedentes que tenía este son todos de menor. Y ahora está prófugo…”

La monedita de Mario Bros

Retornemos al rock y a Los Beatles. Los Fabulosos Cuatro de Liverpool eran, obviamente, 4 (cuatro). Esta banda de gárrulos de Campana eran 3 (tres), pero, después de estos eventos, quedó reducida a dos (2).

💤 And then there were two...💤  (Gárrulo: dícese de aquelles que se comportan de manera ruda, tosca o grosera).


El disco que inició el derrape de Génesis en 1978


LOS INCREÍBLES HECHOS

La fría letra de la acusación -llena de insoportables gerundios y jamás un punto y aparte- rezaba lo siguiente:

"Siendo las 01.40 hs del 19 de julio de 2020, en las inmediaciones de las calles Vigna y Córdoba del Barrio Lubo de Campana, y a raíz de una confrontación vecinal el acusado de autos, identificado como Manuel Orlando (nombre de coiffeur) Apablaza, mantuvo una riña con el entonces menor Samuel Ernesto Mendoza -alias Monedita-; ocasión en la que el mentado menor portaba consigo un arma de fuego calibre 22. En dicha confrontación, el encausado Apablaza se trenzó en feroz pelea y habría logrado desarmar a Monedita Mendoza y tomar para sí  el arma de fuego que éste portaba, para luego de ello comenzar a efectuar disparos a tontas y a locas en distintas direcciones con claros fines de ultimar a Little Coin Mendoza, no logrando su cometido por motivos ajenos a su voluntad toda vez que ninguno de ellos impactó en el nombrado, aunque sí uno de los disparos efectuados por Apablaza, alcanzó la humanidad de otro de los compinches allí reunido Santiago Emanuel Batista, más precisamente en la zona abdominal del nombrado, quien falleció momentos más tardes en el Hospital Arduino a raíz del disparo recibido.  
En razón de lo antes expuesto y siendo que Apablaza efectuó diversos disparos con un arma de fuego en una zona en la que en el momento se hallaba concurrida por un gran número de personas, toda vez que se estaba desatando una confrontación vecinal, es que el nombrado debió tener debidamente actualizado el síndrome de riesgo (dolo eventual), debiendo haberse proyectado la causación del resultado lesivo respecto del fallecido Batista. En ese sentido, si bien se avizora que Apablaza no tuvo intención directa de ultimar a Batista, más si al menor Monedita, debió  representarse que al efectuar diversos disparos con un arma de fuego en un lugar asistido por un gran número de personas podría causar el resultado luctuoso que se le atribuye.”


Ahora lo traducimos al castellano. Es muy simple: Monedita fue a buscar con su calibre 22 a Apablaza porque lo acusaba de quedarse con parte de un botín choreado días antes. Batista y 40 vecinos más se juntaron en ese mitín patibulario y se armó la trifulca descomunal descripta en la única parte entendible del jeroglífico acusatorio de arriba. Para decirlo en criollo, se mejicanearon y tirotearon entre ellos.




¿QUÉ PASÓ EN EL JUICIO?

Nuestro hombre en Campana (el periodista de policiales) nos cuenta que la absolución se caía de maduro. ¿Porqué? Veamos su fascinante relato:

“Hubo una falta de actuación única del Ministerio Público Fiscal, porque intervino la fiscalía de menores acusando a “Monedita” Mendoza como imputado por el delito de tentativa de homicidio respecto de Apablaza. Inclusive logró la condena de Monedita (una verdadera piel de Judas de Campana) por este hecho. Recordemos que el arma calibre 22 era de Monedita y él la llevó al lugar.

Pero, simultáneamente y sin saberlo, la fiscalía de mayores investigaba exactamente lo contrario. Decía que la víctima era Monedita y que el autor de la tentativa (idónea y acabada) de homicidio era Apablaza. Pero que todo salió mal y el que enfiló directo y sin paradas hacia el Valhalla fue Batista. 

Es decir: dos hipótesis de los hechos totalmente antitéticas. Para la justicia de menores fue Monedita. La de mayores acusaba a Manuel Orlando Apablaza. A ello se le sumó el COVID que impedía los movimientos y la nula actuación de peritos en el lugar del hecho. Era un lugar completamente hostil. Ahí no entra nadie con gorra”.

“El experimentado fiscal José Castaño hizo todo lo que pudo para arreglar estas desavenencias entre fiscales. El problema donde se generó la duda fatal fue que el barrido electrónico de pólvora dio negativo para Apablaza". 




"Si bien un médico le aclaró al jurado que, como había estado internado y se lo operó, el protocolo impone una higiene total para poder colocar la sonda. Resultado: el barrido daba negativo y positivo, tanto para “Monedita” como para la víctima del homicidio, el finado Batista”. Nadie entendía nada. 

“Además, no lo ayudó en absoluto esa situación de casi nula intervención en una zona hostil. La policía llegó 3 (tres) horas más tarde de ocurrido el hecho y los recibieron como se recibe a los ratis en ese barrio: con una lluvia de piedras (…) Continúa el escrito de acusación: "Que al llegar al lugar constataron la presencia de un tumulto de gente que, al percatarse de la presencia policial, comenzó a apedrear a los servidores del orden"



 
Continúa el excepcional relato de nuestro hombre de prensa: 

"Como es de imaginarse, cuando finalmente cayó la yuta al lugar ya había sido completamente contaminada la escena y eso fue debilitando la decisión del jurado, que está siempre ávido de información de calidad. Imagínense eso sumado a que al acusado lo limpiaron con Espadol en el hospital antes de operarlo y bingo. No quedó nada".

“La situación de prófugo de una de las víctimas/imputado (Monedita), que a la vez está condenado por la tentativa de homicidio de Apablaza en el fuero de menores, hizo que se disipara la tensión sobre este hecho. Como los dos hechos fueron muy dinámicos y el atentado de “ Monedita” hacia Apablaza fue con posterioridad a este hecho, fue visto por todos casi como una venganza, un vuelto de Little Coin. Pero el que la terminó ligando fue Batista".

“La duda existió en las dos I.P.P. (investigaciones), y el jurado optó por una situación que era blanco o negro, no había opción intermedia (…) el in dubio pro reo jugó muy a favor contra una prueba de cargo moi empiojada". NOT GUILTY for everybody...


Proeza: volvió al top 1 en USA
50 años después. George lo hizo

George en 1979 y Not Guilty