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jueves, 27 de octubre de 2022

MERCEDES: El jurado declaró culpable a Gabriela Aracy Moreira por matar a su marido de un tiro en la cabeza mientras dormía

Rolando Nusbaum conoció a Gabriela Moreira
en un boliche, cuando ella tenía 21 años y él 50



Por unanimidad, un jurado popular halló culpable a Gabriela Aracy Moreira. La defensa de la mujer había alegado que era víctima de violencia de género

A pesar de contar con varias alternativas de veredicto, incluyendo la no culpabilidad por legítima defensa ante violencia de género, el jurado popular de Mercedes fue concluyente y declaró culpable de homicidio agravado por el vínculo y con alevosía a la ciudadana uruguaya Gabriela Aracy Moreyra (42). La víctima fue Rolando Nusbaum (68), poderoso empresario rural con campos y cotos de caza en La Pampa.

El caso tuvo ribetes de todo tipo y cambios de abogados defensores y de estrategia procesal.

En un principio, la mujer aseveró que fueron víctimas de una entradera fatal y un robo en la madrugada del 12 de agosto de 2019. Pero luego, ante el cúmulo de evidencias en su contra, reconoció el crimen y confesó que era víctima de violencia de género. El jurado no le creyó y la condenó. El veredicto fue unánime.

"Una casona de un millón de dólares, millonarios negocios y un divorcio inminente sería el móvil del crimen en el country. 

Rolando Nusbaum fue ejecutado de un tiro en la cabeza y por el caso está presa su ex mujer, con la que tenía una sociedad comercial y dos hijos. 

La mansión tiene nueve dormitorios y estaba a la venta." (Diario Perfil)



“No logro entender cómo ninguna de las seis jurados mujeres empatizó con ella”, le dijo a TN el abogado defensor de la mujer.

Sin embargo, reconoció: “Era un fallo muy difícil, había que estar en los pies de ellas. Tenía que darle carta blanca a una persona que mató al marido. Era una causa bastante complicada”.


Tras una hora y 40 minutos de debate y por unanimidad, el jurado popular halló culpable este jueves a Gabriela Aracy Moreira, quien llegó a juicio acusada por haber matado a su esposo, el empresario rural Rolando Nusbaum (68), de un disparo en la cara en la casa que compartían junto a sus hijos en un barrio privado del partido de Luján. La condenarán a la pena de prisión perpetua.

El 12 agosto de 2019, la mujer de 42 años y de origen uruguayo, mató de un disparo en la cara a su marido, en la habitación de la casona en la que ambos vivían, dentro del barrio privado La Ranita en la localidad bonaerense de Open Door, Luján. En la misma propiedad estaban los dos hijos -16 y 9 años- de ambos, quienes dormían en sus habitaciones. El crimen ocurrió entre la 1 y las 4.

Sin embargo, en un principio la mujer negó el homicidio. Es que después de que encontraran el cuerpo del empresario, Moreira le dijo a la Policía Bonaerense que su marido había sido asesinado por tres ladrones a los que además tuvo que darles 30 mil dólares y ayudarlos a escapar. Sin embargo, quedó probado que fue ella quien apretó el gatillo.

Así, a lo largo del juicio, la defensa de la acusada, ejercida por Pablo Becerra y Leonardo Figal, sostuvo que Moreira mató a su marido como resultado de los años de violencia machista (física, psicológica y hasta económica) a la que fue sometida por Nusbaum.

La parte acusadora, a cargo del fiscal Guillermo Lennard, en tanto, aseguró que el móvil del crimen era económico. Entre los motivos se deslizó la disputa en un divorcio por una valiosa casa y millonarios negocios que tenían en común


La fiscalía aseveró que el móvil del crimen fue 
el dinero: la casa de Open Door y la empresa valen
más de tres millones de dólares


"Un final anunciado", dijo Francine Nusbaum, hija del primer matrimonio del empresario asesinado




Para Francine Nusbaum (41), hija del primer matrimonio de la víctima, no hay dudas. En diálogo con TN, afirmó: “(Moreira) Lo mató por una casa, perdí al hombre de mi vida porque esta persona se quería quedar con una propiedad”.

Francine se fue del país hace más de una década y formó su familia en España. No obstante, mantenía una relación cercana con su padre y tenían contacto casi a diario. Por eso, cuando una noche sonó su teléfono y le dijeron que estaba muerto, su respuesta fue inmediata: “Lo mató Gabriela”.

“Hace 20 años que me lo veía venir”, apuntó Francine. Si bien nunca tuvo “un vínculo amistoso” con su madrastra, con quien prácticamente tenían la misma edad, sostuvo que la relación era “cordial”. Aún así, remarcó, fue testigo del devenir del matrimonio y el sufrimiento que Moreira le causó a su padre.

“Él estaba perdidamente enamorado de Gabriela”, remarcó la hija. A pesar de la gran diferencia de edad que había entre ellos, más de 20 años, llevaban juntos casi la misma cantidad de tiempo y tenían dos hijos en común. Pero no todo era color de rosa. “Ella tenía un amante”, dijo Francine, sobre el motivo que quebró la relación. “Mi papá sufrió muchísimo, bajó 30 kilos”, agregó.

Después de un período separados por este motivo, relató la hija de la víctima, un día Gabriela decidió volver, pero impuso algunas condiciones. “Insistió mucho con casarse, y mi papá aceptó”, señaló Francine, pero la relación no volvió a ser la misma. De hecho, ella siguió viendo eventualmente a su amante, y se lo decía abiertamente a su esposo.

Después del crimen, Francine tuvo cara a cara por primera vez a Gabriela en una de las últimas audiencias del juicio, pero ni siquiera se miraron. “No demuestra emociones ni arrepentimiento, es una narcisista”, consideró sobre la imputada por el crimen de su padre.

“Mi papá era un hombre maravilloso, muy divertido, toda la gente que testificó dijo que era un tipo de gran corazón”.

Con el duelo a flor de piel, días atrás viajó desde España a la Argentina para estar presente en el debate. “Él tiene que poder hablar también y soy la única voz que le quedó”, explicó.

Pese al dolor, Francine se considera afortunada por la relación que tuvo con su papá: “Él tenía una mirada de amor, se le llenaba de luz la cara. Esa mirada de amor es lo que más extraño, nadie nunca más me va a mirar así”.

EL CASO

De acuerdo con la investigación, tras el crimen del empresario, Moreira en un principio declaró que cuatro hombres habían ingresado al domicilio por la fuerza, la habían despertado apuntándola con armas de fuego y, tras exigirle dinero y armas, ella optó por entregarle los 30 mil dólares. También indicó que junto a dos de los delincuentes recorrió la planta baja y que escuchó una detonación en la parte superior.

En ese contexto, dijo que fue obligada a ayudar a dos de ellos a escapar en su vehículo y que, cuando regresó a la casa, su marido estaba muerto. Pero se pudo comprobar que nada de eso pasó, ni siquiera lo que contó cuando denunció lo sucedido ante un puesto de vigilancia cercano al country al que llegó corriendo y en el cual encontró a dos mujeres policías.

En aquel entonces, el fiscal Pablo Vieiro, de la Unidad Funcional de Instrucción Nº10 descentralizada de Luján, encontró varias grietas en su declaración. Por ejemplo, no supo explicar por qué nunca subió a la habitación para corroborar que aquella detonación era efectivamente un disparo o por qué dejó a sus dos hijos solos para ayudar a los delincuentes a escapar.

La mujer fue detenida 48 horas después del crimen, luego de que saliera del baño de la Fiscalía de Mercedes. Además de las inconsistencias en la declaración, hubo una prueba que le complicó: en el análisis de dermotest le encontraron restos de deflagración de pólvora en las manos.

Los policías que llegaron a la casa y encontraron el cuerpo de Nusbaum sobre la cama hallaron una caja color amarilla dentro de una vitrina, con la inscripción “9 mm. Luger Remington UMC made in USA”. La caja contenía 172 municiones y, a la vista, sólo un lugar estaba libre. Luego, se advirtió que estas municiones eran del mismo calibre y de la misma marca que la vaina servida que estaba en el suelo, al costado del cuerpo, disparada por una Beretta que Nusbaum había declarado en el ex Registro Nacional de Armas.


Nusbaum era cazador y tenía varias armas
registradas a su nombre. Con una de ellas
lo mataron.


Nusbaum poseía diversas armas registradas y municiones debido a su práctica de la caza. Según indicaron sus familiares en ese momento, un tiempo antes del asesinato administraba un coto en la provincia de La Pampa. En el domicilio encontraron al menos 20 tipos diferentes de armas blancas, municiones de escopetas y diferentes artículos de caza.

El informe de la autopsia especificó la presencia de “una fractura conminuta con presencia de cuerpo extraño metálico de aproximadamente un centímetro de diámetro, compatible con un proyectil de arma de fuego...”. La bala ingresó por el malar derecho.

Otro dato que lograron los investigadores, y que les sirvió para acreditar ante el jurado la alevosía (matar a traición y sobreseguro), fue que Nusbaum tenía, en el sector derecho y detrás del ojo (en forma longitudinal), la existencia de un “área en blanco” en el que no había salpicaduras de sangre. La víctima usaba para dormir una boquilla, así aliviaba sus trastornos respiratorios. La hipótesis entonces: fue asesinado mientras tenía la máscara puesta. Es decir, mientras dormía.

Los hijos manifestaron al jurado que no llegaron a escuchar ni la llegada de los asaltantes, ni el disparo.

Las dos versiones contrapuestas

En el juicio se acreditó, tras la declaración de varios allegados a la pareja, que el vínculo entre Moreira y Nusbaum era conflictivo y que al momento del crimen tramitaban el divorcio. Había en juego varios millones de dólares. Estaba la mansión de mil metros cuadrados, con nueve dormitorios, ocho baños y ocho cocheras que tenían en “La Ranita”, valuada en más de 1 millón de dólares.

No era lo único. Aracy Moreira, monotributista categoría F, registrada como empresaria en los rubros de la AFIP, tenía su domicilio fiscal en La Ranita y, según el Boletín Oficial, era parte legal de los negocios de su marido. En junio de 2013, Nusbaum le cedió 20 mil cuotas de la empresa a su mujer y renunció al cargo de gerente: la sucesora en el cargo fue ella. La empresa, curiosamente, había sido creada menos dos meses antes. La socia original era una mujer hoy de 37 años, del mismo apellido que el empresario, una aparente familiar.


Tribunales de Mercedes

LA VERSIÓN DE LA FISCALÍA 

"Lo mató para quedarse con toda su fortuna"

La versión del robo se cayó enseguida con el resultado del peritaje balístico y el análisis de los videos del country. Ella había declarado inicialmente que ambos habían sido víctimas de un robo y que, incluso, fue obligada por los delincuentes a sacarlos del lugar ocultos en el baúl de su auto, para evitar el puesto de guardia instalado en la entrada.

Sin embargo, sus palabras fueron puestas en duda por la autopsia, que reveló un dato singular.

Rolando Josué Nusbaum, de 68 años, fue ejecutado de un disparo en la cabeza mientras estaba acostado, con una máscara de oxígeno en el rostro y tapado en la cama de su habitación del exclusivo club de campo Las Ranitas, en la localidad de Open Door, Luján. 

Los peritos llegaron a la conclusión de que la víctima recibió el mortal balazo mientras dormía, ya que no se detectaron señales de intentos de defensa.

Los hijos de la pareja -16 y 9 años- manifestaron al jurado que no llegaron a escuchar ni la llegada de los asaltantes , ni el disparo. 

Sin embargo, la mujer nacida en Montevideo indicó que dos de los delincuentes la obligaron a ayudarlos a escapar en su vehículo , escondidos en el baúl, para no levantar sospechas en la guardia de seguridad del lugar.

El jurado vio el video en el que efectivamente Moreira, a las 3.50 de la mañana del lunes del 12 de agosto, salió con su Ford Focus, saludó a uno de los empleados de seguridad y se retiró del complejo. Las imágenes también originaron un gran interrogante en la investigación: ¿cómo escaparon los otros dos delincuentes?


La acusada en la U47


LA VERSIÓN DE LA DEFENSA

"Lo mató para defenderse porque era un violento de género"

La defensa de Moreira, representada por los abogados Pablo Becerra y Leonardo Figal, dio un drástico giro a la estrategia. Atrás quedó la teoría del robo y plantearon que, durante años, la uruguaya fue víctima de diferentes actos de violencia de género física, sexual psicológica y hasta económica por parte de Nusbaum.

Durante meses estuvieron en los medios de comunicación instalando la teoría de años de un presunto infierno de violencia de género dentro de la mansión y un crimen dentro de la habitación matrimonial.  

“Esta era la típica familia nuclear que, puertas adentro, era un tremendo infierno. Ella era víctima de una feroz violencia de género, psicológica, física, sexual y también económica. Hasta que un día Gabriela no pudo más”, alegó ante el jurado el abogado Pablo Becerra.

“Lamentablemente, hubo una noche en la que él la amenazó de muerte y ella tomó un arma de fuego que era de su marido y le efectuó un disparo”, agregó el letrado.

De acuerdo a la defensa, Gabriela Aracy Moreira había sido amenazada esa misma noche por su marido con la frase “a vos te queda poco”

La defensa aseguró que tenía terror a las posibles represalias de realizar una denuncia contra su marido. También aseguraron era obligada a tener sexo por su marido de manera constante y que la violencia de género se desarrolló también en el ámbito económico. 

“Había dos propiedades que están a nombre de la primera hija de él, de otro matrimonio. Cosa que no tuviera la oportunidad de colacionar con los hijos de ella”, afirmó Becerra.




EL JUICIO

El momento más esperado llegó cuando la acusada decidió declarar ante el jurado. Sostuvo toda su versión pero incurrió en una contradicción muy importante. Dijo que el tiro se le había escapado y que no lo quiso matar. Terminó contradiciendo a sus propios abogados.

Los abogados Figal y Becerra sostuvieron durante todo el debate que, ya en la habitación, la mujer tomó un arma 9 mm que Nussbaum guardaba debajo de su almohada en cada noche y le efectuó un disparo en el rostro a su marido, quien se encontraba despierto. 

El proyectil ingresó por la zona del malar derecho del rostro y le provocó una grave lesión cerebral que condujo a la muerte en cuestión de pocos minutos.

Pero los peritos balísticos y el médico forense concluyeron que Nusbaum dormía cuando le dispararon. La versión no cerraba por ningún lado.

Por su parte, el abogado querellante Sergio Dubove, que representó junto a Germán Camps a la hija del asesinado Nussbaum de su primer matrimonio, negó que durante la relación haya habido violencia de género.

“En todo el historial de la relación no había una sola denuncia, en un juicio de divorcio que ella había iniciado un tiempo antes no hizo ninguna referencia a una situación de violencia y tampoco en sus declaraciones, tanto en la etapa de instrucción como en la oral”, detalló al respecto.

Dentro de la habitación de la casa que ambos compartían con los hijos del matrimonio, Joshua Nusbaum, que entonces tenía 16 años, y Anika Nusbaum, con entonces 9.


La jueza Patricia Guerrieri

La jueza Patricia Guerrieri, en su primer juicio por jurados, condujo el juicio con gran profesionalismo. Instruyó al jurado con cuatro opciones de veredicto y con precisas referencias a la perspectiva de género:

1) Homicidio agravado por el vínculo y alevosía

2) Homicidio agravado con circunstancias extraordinarias de atenuación

3) Homicidio culposo

4) No culpable por legítima defensa en contexto de violencia de género


El jurado decidió lo primero y selló la suerte de la mujer, detenida en la Unidad 47 de José León Suárez.

Leer noticias aquí:

- La Nación (15/819): "Crimen del empresario: detuvieron a la esposa de la víctima" (ver)

- Clarín (26/10/22): "Un jurado popular declaró culpable a una mujer que mató a su marido en un country" (ver)

- INFOBAE (26/10/22): "Condenaron a prisión perpetua a la mujer que mató a su marido en un country de Luján" (ver)

- TN (26/10/22): "Luján: condenaron a perpetua a la mujer que mató a su marido de un tiro en la cabeza" (ver)

- PERFIL (17/8/19): "Una casona de un millón de dólares sería el móvil del crimen en el country" (ver)