lunes, 11 de diciembre de 2017

MAR DEL PLATA: No culpable por un homicidio de 2013

Hace unos meses, la Sala I de la Cámara de Apelaciones y Garantías de Mar del Plata, con el voto líder del juez Marcelo Riquert, ordenó que el juicio seguido a los imputados Emiliano Mansilla y a un tal Luciano se realizaran de manera separada. Se los acusaba del crimen por ajuste de cuentas por una moto robada de Cristian Domínguez, ocurrido con un arma de fuego 9 mm el 26 de octubre de 2013 en el Barrio Las Américas.

Mar del Plata

La razón fue simple: Mansilla pidió ser juzgado por jurados y Luciano renunció a ese derecho. La Cámara declaró inconstitucional el artículo 22 bis del CPP -que mandaba de este modo a que ambos acusados fueran juzgados por jueces técnicos- y ordenó que Mansilla debía ser juzgado por jurados y Luciano por jueces técnicos (ver el fallo completo aquí).

Entre el lunes 4 y martes 5 de diciembre de 2017, tras casi dos horas de deliberación, un jurado de doce marplatenses declaró no culpable a Emiliano Mansilla por considerar que no había sido probada su autoría en el hecho más allá de toda duda razonable. La fiscalía acusó a Mansilla de ser el autor del disparo y a Luciano de ser partícipe en él.

Durante el juicio nunca estuvo en discusión que la víctima fue asesinada de un disparo al pecho en la puerta de su casa en el Barrio Las Américas de Mar del Plata. Lo que se discutía era, precisamente, la participación de Mansilla, a quien un hermano de la víctima sindicó desde la misma noche del hecho como el autor del disparo.


Mansilla siempre negó haber estado en el hecho, aunque modificó dos veces sus versiones. Cuando fue detenido, Mansilla dijo que él no estuvo en ese episodio, pero que sabía que dos amigos de él habían ido a reclamar por una moto presuntamente robada, acompañados de un tercero (al que nunca identificó), que sin motivo puso fin a la discusión disparando su pistola 9 mm.


Durante la investigación, también fue detenido otro joven de nombre Luciano, amigo de Mansilla, quien reconoció haber ido a reclamar la moto junto con Nicolás (que se fue de la ciudad sin dejar rastros y que era el dueño de la moto) y este otro misterioso tercero, a quien también sindicó como el autor de los disparos.

Pero, durante el juicio, Mansilla cambió ligeramente su versión. Confirmó que nunca había estado en el lugar, pero que dijo que sabía que los únicos dos que habían ido esa noche fueron Luciano y Nicolás, y que cada uno de ellos le había afirmado que el autor de los disparos era el otro.

Barrio Las Américas

Con lo cual, la solución del caso se iba a dirimir cuando el jurado escuchara el testimonio del hermano del muerto. Este muchacho siempre afirmó que Mansilla había disparado.

Pues bien, resultó que, cuando este testigo llegó para declarar en el juicio, lo hizo en calidad de detenido, ya que estaba preso por otro robo cometido después. Primera gran desacreditación inicial del testigo. Además, apenas empezó a declarar, mantuvo sus dichos sobre la presencia de Mansilla, pero se contradijo hasta límites muy fuertes en varias partes de su testimonio. Todo este cuadro fue decisivo para que el jurado decidiera absolverlo.

Hasta el propio fiscal de juicio, Guillermo Nicora (miembro de la AAJJ y de gran labor durante el voir dire y el debate), reconoció que la decisión del jurado fue absolutamente correcta y que, tal como fue presentado el caso, el jurado se encontró frente a una duda razonable.

Fiscal Guillermo Nicora

Nos dijo el fiscal: “Además de que el único testigo que identificó a Mansilla en el hecho presentó varias contradicciones en otros puntos de su relato, llegó al juicio detenido y condenado por un robo cometido tiempo después de este hecho; estas dos circunstancias sin dudas disminuyeron su credibilidad a los ojos del jurado. Pero además, al no haber podido sentar en el mismo juicio como acusado a quien toda la evidencia mostraba como partícipe (Luciano), la estrategia de la defensa de Mansilla no pudo ser contrarrestada. Esperemos que en poco tiempo nuestra jurisprudencia avance y -como dice la Constitución- todos los juicios criminales terminen por jurados, para evitar esta contraproducente separación de debates”

Al desarrollarse el juicio en las dos jornadas previstas, las partes y el juez Sueyro (de buena labor durante todo el proceso previo y el juicio) entendieron suficiente contar sólo con cuatro suplentes, ninguno de los cuales tuvo que integrar el jurado titular.

El fiscal Nicora resaltó que un dato notable de este caso es que, de acuerdo a cómo respondieron el cuestionario previo que las partes y el Tribunal prepararon para la audiencia de voir dire, la gran mayoría de los candidatos a jurado se manifestaron interesados y bien predispuestos para desarrollar esta tarea cívica, y sólo unos pocos manifestaron dudas respecto de su capacidad para decidir un caso judicial. Esto confirma una vez más que la ciudadanía está más que preparada para ser jurado.